En el país hay más de 30 millones de jóvenes entre 15 y 29 años expuestos a una exclusión educativa y laboral si no sabemos incluirlos en los sistemas de educación o laborales: rector Lomelí.

A 10 de febrero del 2026
Ciudad de México. En México, el acceso a la educación media superior sigue siendo parcial, porque dos de cada 10 jóvenes en edad de cursarla están fuera de las aulas, por lo que “ser joven implica enfrentar complejidades y desafíos inéditos”, y hay brechas que se traducen en trayectorias educativas interrumpidas y rezagos educativos profundos, alertó el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, (UNAM) Leonardo Lomelí Vanegas.
Al encabezar el 60 aniversario de la Escuela Nacional Preparatoria 8 “Miguel E. Schulz”, señaló que la cobertura total de bachillerato alcanza poco más del 80 por ciento a nivel nacional, lo que hace evidente avances relevantes, pero que no logran disminuir las brechas y desigualdades entre los jóvenes en edad de cursar este nivel académico.
En el país, añadió, hay más de 30 millones de jóvenes entre 15 y 29 años, casi una cuarta parte de la población total, que representan un sector con un enorme potencial, pero también “una exposición a la exclusión educativa y laboral si no sabemos incluirlos en los sistemas de educación o en los mercados de trabajo”.
Ante funcionarios universitarios, ex directores de esta preparatoria, docentes, alumnos y trabajadores, Lomelí Vanegas afirmó que la universidad nacional tiene una responsabilidad “irrenunciable”, ser contrapeso efectivo a la exclusión”, lo cual implica ampliar el acceso a la educación media superior, ofrecer planes de estudio pertinentes para las realidades del país y fortalecer las competencias que mejoran la inserción laboral y social”.
Lo anterior, añadió tiene que hacerse efectivo a través de capacitación científica, técnica, lingüística y socioemocional, por lo que las instituciones que imparten bachillerato están llamadas a generar conocimiento sustantivo sobre las necesidades y preocupaciones de la juventud e incidir en las políticas públicas articulando docencia, investigación, difusión cultural y vinculación con los sectores sociales y productivos.
Al celebrar las seis décadas de esta preparatoria, el rector de la UNAM comentó que sus alumnos, docentes y trabajadores forman parte de una institución que ha sido pilar educativo para generaciones de mexicanos y un referente histórico en la educación pública de nuestro país.

También destacó que una expresión concreta del compromiso social es “el amplio catálogo de apoyos que la universidad ofrece, con más de 280 mil becas que van desde el bachillerato hasta el posgrado, casi el 80 por ciento del alumnado cuenta con algún tipo de apoyo. Sin embargo, aclaró que el apoyo no se limita al ámbito económico. La universidad reconoce que los jóvenes enfrentan “presiones emocionales inéditas”, crecieron en un entorno digital permanente y vivieron una pandemia que alteró profundamente sus experiencias de socialización.
Por ello, recordó que la UNAM impulsó desde hace tres lustros la Estrategia Espora Psicológica, una plataforma de orientación y atención que brinda psicoterapia profesional y gratuita a la comunidad universitaria.
“Sepan que la universidad los acompaña en todo momento. Si enfrentan discriminación, acoso o alguna injusticia, existen mecanismos institucionales a los que pueden recurrir”, subrayó.
La UNAM, manifestó, fue concebida para incluir y proteger a su comunidad. “El mundo puede parecer complejo y abrumador, pero están en una de las mejores universidades de América Latina, rodeados de personas que creen en ustedes, los acompañan y los impulsan a avanzar”.
Cada generación ha enfrentado retos enormes, por lo que exhortó a los estudiantes a que no permitan que algo o alguien apague sus sueños e impulso, además de cuidarse entre ellos mismos, expresar lo que sientes y buscar ayuda cuando la necesiten, porque sólo así se construye comunidad.
Fuente: LA JORNADA




