En 2023, se descubrió en el estacionamiento del CCU Tlatelolco el entierro de una cihuateteo, el cual ahora revela sus increíbles misterios.

A 30 de marzo del 2026.- Tlatelolco es una zona arqueológica única en todo el país. Enclavada en el corazón de la Ciudad de México, los trabajos de investigación han sido auténticas proezas. Rodeada de edificios modernos y avenidas, la capital de los mexicas-tlatelolcas sigue revelando sus fascinantes secretos. En el año 2023, se encontró el entierro de una cihuateteo en el estacionamiento del CCU Tlatelolco. Actualmente, especialistas han platicado sobre lo que se encontró en aquella antigua tumba.

El descubrimiento del entierro de una cihuateteo en Tlatelolco
El arqueólogo Salvador Guilliem Arroyo reveló información importante sobre el Proyecto Tlatelolco en un número especial de la revista Arqueología Mexicana. En el año 2023 se descubrió el entierro de una cihuateteo con una ofrenda, justo en la rampa de acceso del estacionamiento del Centro Cultural Universitario Tlatelolco (CCUT).
Aquél depósito funerario contenía los restos de una mujer de entre 15 y 17 años de edad. El cuerpo estaba acompañado de figurillas femeninas, platos, cajetes y malacates, además de los restos de su bebé, el cual tenía alrededor de dos meses de edad. La tumba-ofrenda se localizó en una estructura asociada a la última etapa constructiva del recinto ceremonial de Mexico-Tlatelolco. Muy probablemente estaba dedicado a un templo donde se veneraba a las cihuateteo, las mujeres que eran divinizadas cuando fallecían en la labor de parto.

Por otra parte, en el mismo dossier, la antropóloga Miriam Angélica Camacho Martínez ha señalado que la joven madre tenía un par de anomalías congénitas. Éstas tenían relación con la endogamia. Respecto al bebé, en él se ha detectado clara evidencia de una deficiencia nutricional. Parece ser que se desarrolló a través de vía materna, como resultado de que aquella tlatelolca se alimentara exclusivamente a base de maíz.

Mujeres divinizadas
El entierro de la cihuateteo de Tlatelolco revela la cosmovisión de los habitantes de esta antigua ciudad y sus costumbres funerarias. Recordemos que de acuerdo a las creencias del mundo prehispánico, las cihuateteo eran las mujeres muertas en su primer parto, las cuales eran divinizadas. Su nombre pertenece a la lengua nahua y está compuesto por las palabras cihuatl (mujer) y teteo (dioses). Es decir, «mujeres diosas».
Precisamente, la enorme estima que se tenía por estas difuntas entre los mexicas derivaba de su lucha en la labor de parto. Al morir se tornaban divinas porque ascendían a otro plano del Universo. Ellas iban al Cincalco, “casa del maíz”, o al Cihuatlampa, “región de las mujeres”, junto con las que morían en la guerra o eran sacrificadas a las divinidades de la vegetación, en los dominios de la diosa Cihuacóatl. Su tarea en esa región del inframundo era semejante a la de los guerreros que sucumbían en la batalla o en la piedra de sacrificio. Si ellos acompañaban al Sol en su trayecto desde el amanecer hasta el cenit, las cihuateteo tomaban el relevo para escoltarlo en su descenso desde el medio día hasta el ocaso. En forma de colibrís, escoltaban a Huitzilopochtli en su recorrido cotidiano por las alturas celestes.

Fuente: MX DESCONOCIDO




