El manejo inadecuado del pollo y los huevos crudos en el hogar favorece la dispersión de patógenos como la Salmonella y el Campylobacter. Expertos subrayan la necesidad de mantener la cadena de frío

El manejo inadecuado de productos avícolas en el hogar representa un riesgo significativo para la salud debido a la presencia natural de bacterias como Salmonella y Campylobacter. Jorge Adrián Muñiz Flores, investigador del Departamento de Farmacobiología del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías de la Universidad de Guadalajara, advierte que la manipulación incorrecta de estos alimentos en la cocina puede derivar en problemas gastrointestinales graves.
En entrevista para Reporte H Jalisco, el especialista enfatiza que, aunque estos patógenos son eliminados mediante una cocción adecuada, el peligro reside en la contaminación cruzada que ocurre durante la preparación de los alimentos.
Al lavar el pollo crudo bajo el chorro de agua, las salpicaduras pueden dispersar bacterias hacia superficies, utensilios y otros alimentos frescos, como frutas y verduras, que no recibirán un tratamiento térmico posterior.
Riesgos para la salud por Salmonella y Campylobacter
«La salmonella puede provocar dos enfermedades diferentes, depende de la bacteria. Una es salmonelosis, que es una enfermedad relativamente grave, una gastroenteritis relativamente grave, y la otra es tifoidea, que ya es una enfermedad sistémica mucho más peligrosa».
Para garantizar la inocuidad, el experto subraya que la cadena de frío no debe romperse desde el momento de la compra hasta la preparación. Se recomienda transportar los productos en bolsas térmicas o hieleras y refrigerarlos de inmediato al llegar al hogar. En caso de que el pollo se descongele, debe cocinarse sin demora, ya que el producto no debe volver a congelarse.

«Campylobacter causa una enfermedad que se llama campilobacteriosis, que también es una gastroenteritis, pero algunas personas desarrollan después un síndrome que se llama síndrome de Guillain-Barré».
Respecto a la desinfección de superficies y manos, el investigador aclara que el uso de gel antibacterial o desinfectantes no sustituye el lavado previo con agua y jabón. La materia orgánica presente en las manos o superficies puede proteger a las bacterias de los químicos, por lo que la limpieza física es un paso indispensable antes de aplicar cualquier desinfectante.
¿Cómo se debe hacer la manipulación de los huevos?
«Se lava inmediatamente antes de consumir. Lo lavas antes de comértelo. Si los vas a meter a refrigerar o los vas a tener a temperatura ambiente, no los laves porque se echan a perder».
El investigador reitera que la prevención de enfermedades comienza con prácticas higiénicas básicas, como separar los alimentos crudos de los listos para consumir y mantener una limpieza rigurosa en el área de trabajo.
«El huevo tiene poros naturalmente, que están cubiertos por una capa que se llama cutícula. Mientras la cutícula esté, no se contamina por dentro, pero cuando lo lavas, remueves la cutícula».
Finalmente, Muñiz Flores recomienda que, al cocinar pollo, se verifique que el producto alcance una cocción completa, evitando que el interior presente tonos rosados.

Por RICARDO GÓMEZ



