
A 31 de marzo del 2026.- Este 2026, la economía mexicana, en su conjunto, se recuperará. El sector exportador impulsará el crecimiento, junto con mayores niveles de inversión privada y de consumo, anticipó el área de estudios económicos de Banamex.
Los economistas del banco plantearon que algunos pilares del crecimiento económico se han debilitado desde la última administración, por lo que restaurar la confianza y estabilizar la deuda pública son de los principales desafíos que tiene por delante el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
No obstante, consideraron que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá 1.6 por ciento, una de las mejores proyecciones en los últimos años.
Esos son los resultados que salieron del Examen de la Situación Económica de México al primer trimestre del año, un documento elaborado por el área de estudios económicos de Banamex y que resulta la publicación más antigua que elabora una firma privada sobre el comportamiento de la actividad nacional.
“Mantenemos nuestra proyección de un crecimiento del PIB de 1.6 por ciento para 2026, estimando que la economía mexicana mantendrá una tendencia de recuperación gradual. Esto a medida que el gasto público se incremente conforme a lo presupuestado, la política monetaria se mantenga en terreno neutral y la eventual moderación del entorno de incertidumbre incentive cierta recuperación de la inversión privada”, indicó la firma financiera.
Consideró que las exportaciones se mantendrán como un motor de la actividad económica y serán impulsadas por una economía de Estados Unidos, nuestro principal socio comercial, que crecerá a un ritmo similar al de 2025.
“Prevemos que la actividad petrolera consolide su estabilización y se fortalezca la recuperación en la creación de empleos formales. No obstante, el crecimiento se mantendría moderado y acumularía tres años consecutivos por debajo de su promedio de 2000 a 2018 de 1.9 por ciento”, insistió Banamex.

Retos y riesgos
Argumentó que persisten factores de riesgo significativos para estos pronósticos, y dentro de los riesgos a la baja destacan los asociados a una posible desaceleración en Estados Unidos, un deterioro de la actividad petrolera y la incertidumbre ocasionada por la revisión del T-MEC.
Entre los riesgos al alza se encuentran una mayor resiliencia que la estimada en el consumo y una recuperación más rápida de la inversión privada.
Banamex recalcó que, entre los retos del gobierno está mantener la estabilidad macroeconómica a medida que la independencia del banco central, el libre comercio y un régimen de flotación de tipos de cambio fomentan una inflación moderada y estabilidad financiera.
Argumentó que muchas características sitúan a México como uno de los mayores beneficiarios de la relocalización de empresas “especialmente si se llega a una negociación favorable sobre el T-MEC, aun cuando el proceso pueda ser poco terso”.
“Aun así, algunos pilares del crecimiento se han debilitado desde la última administración. Restaurar la confianza es uno de los principales desafíos, así como estabilizar la deuda pública. Existe la intención de consolidación, por lo que los niveles de deuda deberían ser consistentes con mantener la calificación de grado de inversión al menos hasta 2027”, concluyó.
Fuente: LA JORNADA




