

CDMX, 15 de abr. 2024.- De un libro que ya circula que debemos conocer: ¿Pueden las autoridades locales o federales limitar la libertad de expresión? Tiene un rango de mayor relevancia en los derechos humanos. Su ejercicio fortalece los debates y crítica en nuestra sociedad sobre los temas que afectan a la ciudadanía.

Así, es importante reflexionar acerca de si dicha libertad tiene límites y, en su caso, saber cuáles son. Ello, ante las no pocas ocasiones en que las autoridades han pretendido restringir injustificadamente su ejercicio.
Por ello, si los límites existen, hay que identificarlos, de lo contrario, se estaría tolerando una restricción injustificada a la posibilidad de plantear visiones distintas de aquellas difundidas por el poder.

El autor revisa los límites en la Constitución, Tratados y leyes secundarias, de los que se desprende que la libertad de expresión no es absoluta, sino que, debe protegerse, sobre todo cuando mediante su ejercicio pudieran dañarse derechos humanos de otros. Aborda el derecho al honor, la vida privada y la imagen.
Reconoce que éstos pueden ser afectados cuando un particular ejerce su libertad de expresión, pero deja ver también que las autoridades también pueden hacerlo.
Allí es donde adquiere la mayor relevancia conocer restricciones tales como la prohibición del uso de discursos de odio por parte del Estado, la necesidad de garantizar el derecho de réplica, así como mecanismos que, mediante el juicio de amparo, permiten a los gobernados defenderse de la de la autoridad.



