Los pingüinos que habitan un archipiélago subantártico se adaptaron a climas más cálidos y el ciclo de su reproducción ahora inicia 19 días antes que hace 26 años, señala la investigación.

A 16 de marzo del 2026
Washington. El calentamiento del planeta ha alterado la época de reproducción de plantas y animales, y eso suele ser una mala noticia para las especies que dependen unas de otras —como cuando la vegetación florece demasiado pronto y las abejas polinizadoras llegan demasiado tarde. Pero los investigadores han encontrado a una de las pocas criaturas que se ha beneficiado del aumento en las temperaturas globales: el pingüino rey.
Un nuevo estudio de 19 mil pingüinos rey que habitan un archipiélago subantártico reveló que su reproducción ahora comienza 19 días antes que en 2000. Las nuevas fechas de apareamiento han incrementado su tasa de éxito reproductivo en un 40 por ciento, según la investigación publicada el miércoles en la revista Science Advances.
La relación entre factores climáticos y ciclos biológicos se llama fenología. El tema ha sido una gran preocupación para los biólogos debido a que la mayoría de depredadores y presas, y polinizadores y plantas, se están adaptando a climas más cálidos a diferente ritmo.

Esto es particularmente común en aves y en especies polinizadoras, como las abejas. La mayoría de las aves, especialmente en Norteamérica, no están a la par de los cambios en la fenología, según Casey Youngflesh, profesor de ciencias biológicas de la Universidad de Clemson, quien no participó en el estudio.
Que haya una especie como el pingüino rey que se adapte tan bien a los cambios estacionales y a las variaciones en los tiempos “es algo sin precedentes”, afirmó la coautora del estudio, Celine Le Bohec, ecóloga de aves marinas de la agencia científica francesa CNRS. “Es algo que llama mucho la atención».
A diferencia de otros pingüinos —cuyas poblaciones van en descenso debido al adelanto en la época de reproducción—, el pingüino rey tiene la capacidad de reproducirse desde finales de octubre hasta marzo. Y le están sacando provecho a esa flexibilidad, señaló Le Bohec.
La especie tiene éxito a pesar del aumento en la temperatura del agua y que la red alimentaria de la que dependen se adapta a ello, indicaron Le Bohec y el autor principal del estudio, Gaël Bardon, ecólogo de aves marinas del Centro Científico de Mónaco.
Fuente: LA JORNADA




