En el Templo Mayor han descubierto la ofrenda de Moctezuma Ilhuicamina, el poderoso huey tlatoani de Mexico-Tenochtitlan.

A 02 de marzo del 2026.- No cabe duda que el Templo Mayor no dejará de asombrarnos. Esta auténtica ventana al pasado prehispánico de la Ciudad de México nos demuestra la fastuosidad de Mexico-Tenochtitlan. En días recientes, los arqueólogos han descubierto un nuevo tesoro. Extenso y conformado por numerosas conchas marinas y figurillas, no se trata de otra cosa que de una ofrenda de Moctezuma Ilhuicamina. El poderoso huey tlatoani mexica sigue azorando a los herederos de su pueblo.

El descubrimiento de la ofrenda de Moctezuma Ilhuicamina
En el año 2023, los arqueólogos del Proyecto Templo Mayor (PTM) hallaron un tepetlacalli, una «caja de piedra», en náhuatl. Este cofre contenía 15 figurillas de estilo Mezcala. Ahora, tras una exhausta investigación en la que se descubrieron otros dos depósitos rituales con características similares, se ha llegado a una conclusión. El conjunto es tan solo una muestra de la ofrenda más grande realizada por Motecuhzoma Ilhuicamina, huey tlatoani de Mexico-Tenochtitlan.

Las ofrendas pertenecen a la etapa IVa del Templo Mayor, datada entre los 1440 y 1469 d.C. Este periodo corresponde con el señorío del poderoso gobernante mexica. Hubo una importante labor de limpieza y conservación de las esculturas que componen estos tesoros, las cuales provienen de la costa guerrerense. A estas efigies, los tenochcas les pintaron anteojeras, dientes y los atributos del dios Tláloc, una de los deidades tutelares del Templo Mayor. Además, se han identificaron varias especies marinas. Se han encontrado caracoles Nerita scabricosta y Hexaplex brassica, provenientes de las costas del océano Pacífico.

Una ofrenda digna del poder mexica
La suntuosa ofrenda, un auténtico tesoro, es también una muestra del poder que los mexicas habían alcanzado bajo el gobierno de Moctezuna Ilhuicamina. Y es que él fue, ni más ni menos, el primer huey tlatoani que conquistó territorios fuera de la Cuenca de México. Sus ejércitos sometieron los señoríos de Tlaxco y Tlaxmalac, entre los años 1447 y 1450 d.C., en el norte del actual estado de Guerrero. De ahí que los tenochcas trajeran las conchas y las esculturas estilo Mezcala como botín de guerra. Finalmente, todas ellas fueron tributadas ritualmente en el Templo Mayor.
Como ningún otra, esta ofrenda del huey teocalli de Mexico-Tenochtitlan se ha conservado en excelentes condiciones. Destaca su fastuosidad, con elementos que no se repetirían en otras ofrendas posteriores. Todo aquello fue ofrecido al dios Tláloc en una solemne y espectacular ceremonia. Seguramente, decenas de sacerdotes, seguidos de la nobleza y otros muchos mexicas, rodearon el templo en una imponente procesión. Tras los conducentes rituales, se colocó aquél tesoro en el recinto religioso. Es de esta forma que ancestrales reliquias, caracoles, conchas, semillas, rostros de peces sierra, copal, chapopote y demás, lograron sobrevivir hasta nuestro presente.

Fuente: MX DESCONOCIDO



