Los mapas prehispánicos reflejan la cosmovisión, creencias religiosas e idiosincrasia de los antiguos pueblos mesoamericanos.

A 13 de marzo del 2026.- Aunque tendemos a ceñir el concepto mapa exclusivamente en la noción de espacio, esto no siempre ha sido así. En diversas civilizaciones estos documentos cumplían funciones más amplias. En lo que es actualmente México, las antiguas culturas mesoamericanas tenían una concepción muy distinta a la nuestra de lo que era un mapa. Todo su universo sagrado, temporal y espacial confluía en los trazos que conformaban aquellos documentos. Por ello, es importante conocer más sobre los mapas prehispánicos en los códices.

Mapas prehispánicos: documentos que narraban
Un primer aspecto que hay que resaltar de los mapas prehispánicos es que no solo eran disposiciones cartográficas de un espacio geográfico. Es así que en los códices, ciudades, caminos montañas, lagos y ríos, se organizaban de forma simbólica y no necesariamente exacta. La historia, la memoria y la tradición se entrelazaban; no indicaban, sino narraban. Y es que los mapas en documentos tanto prehispánicos como virreinales son documentos situacionales. Es decir, hay un suceso, una fecha y un acontecimiento desarrollándose en un espacio determinado.
Algo importante que debe señalarse es que la noción de espacio en la antigua Mesoamérica era algo bastante complejo. No abarcaba exclusivamente el espacio geográfico, sino también los espacios humanos, naturales y divinos. Todos estaban unidos, no había una separación entre ellos. Por esta razón no es inadecuado decir que los mapas prehispánicos narraban espacios históricos y sagrados de forma simultánea. En ellos se podía apreciar la disposición de los señoríos humanos, los reinos divinos así como los dominios de los muertos en un todo congruente y armónico.

Los tlacuilos: narradores, sacerdotes y cartógrafos
A pesar de que el proceso de conquista de lo que actualmente es México eliminó muchos testimonios de las culturas prehispánicas, mucho de su saber logró pervivir en la figura del tlacuilo. Aunque el nombre de esta figura proviene de la lengua nahua, su presencia fue amplia entre los diversos pueblos de Mesoamérica. Además de tener una formación en la escritura de glifos, también guardaban valiosos saberes religiosos, históricos y geográficos. En instituciones virreinales tan tempranas como lo fue el Colegio de la Santa Cruz de Tlatelolco, fueron fundamentales para elaborar amplios compendios sobre la Nueva España.

Los elementos tradicionales de los códices antiguos logró pervivir en la confección de los primeros códices novohispanos. Por ello, en los mapas que aparecen en estos documentos, vemos disposiciones que indican distancias de forma distinta a la europea. La orientación suele priorizar el este y no el norte. Los caminos son señalados con sendas de huellas y los nombres de los lugares se indican con glifos y topónimos antiguos. Además, se suelen realzar elementos topográficos o urbanos importantes por su valor religioso, político o social, haciendo caso omiso de escalas o proporciones realistas.

Algunos ejemplos de mapas prehispánicos
Podemos decir que prácticamente, todo códice es también un mapa en un amplio sentido. Pero dentro de los ejemplos con los que contamos en la actualidad, algunos de ellos son emblemáticos por su disposición y los elementos que conjugan. El primero de ellos es el Códice Boturini, el cual narra y señala la ruta que siguieron los mexicas durante su peregrinación. Otro ejemplo es la primera lámina del Códice Mendocino, donde aparece de forma sintética la distribución de Mexico-Tenochtitlan y los elementos histórico-sagrados de su fundación.
Un caso más que relevante es el Códice Fejérváry-Mayer, inscrito en la tradición pictórica mixteco-poblana. Este documento sintetiza de forma magistral la cosmovisión de diferentes culturas mesoamericanas y nos presenta varios mapas sagrados, tanto del Universo como de los reinos celestes e inframundos. En el mundo maya, el Códice Madrid nos presenta también mapas sagrados y su relación con diversas fechas calendáricas importantes.

Fuente: MX DESCONOCIDO




