Como ningún otro, Miguel Bernal Jiménez fue un compositor que cultivó la música sacra nacional. Por ello, sus conciertos son únicos.

A 18 de febrero del 2026.- El siglo XX fue especialmente fructífero en el ámbito musical para México. Además del folklor y la música popular, la música sinfónica y de cámara tuvo grandes exponentes. Manuel M. Ponce y Silvestre Revueltas, son tan solo algunos ejemplos. Junto a ellos, un michoacano hizo historia al ser el máximo compositor de música sacra nacional, además de organista sin igual: Miguel Bernal Jiménez.

Músico de nacimiento
Miguel Bernal Jiménez nació el 16 de febrero de 1910 en la ciudad de Morelia, Michoacán. Tan solo con siete años de edad, inició su formación musical. Ingresó en el coro del Orfeón Pío X y estudió en el Colegio de Infantes de la Catedral de Morelia. Más adelante, gracias a amplias recomendaciones por su innegable talento, fue admitido en el Instituto Pontificio de Música Sagrada de Roma en 1928.
Es así que en Italia fue educado en la interpretación del órgano, en el contrapunto, la fuga y en musicología paleográfica, así como en composición, instrumentación, armonía y canto gregoriano. Hacia el año de 1930 se recibió con los títulos de «Doctor en Canto Gregoriano», «Maestro de Composición» y «Concertista de órgano».

Regreso y carrera en México de Miguel Bernal Jiménez
En el año de 1933, finalmente retornó a México. Primero fue catedrático y después director de la Escuela Superior de Música Sagrada de Morelia (el futuro Conservatorio de las Rosas), con lo cual se inició una nueva época en la institución. En su ciudad natal se dedicó de lleno a la creación de escuelas de música, así como en organizar conciertos, cursos y congresos. Por si fuera poco, publicó una gran cantidad de libros, partituras y revistas especializadas. Su interés estaba puesto particularmente en la música sacra. Ya en 1939, fundó la revista Schola Cantorum, la cual marcó una pauta importante en la música mexicana.

Su labor como divulgador y sobre todo, como compositor, lo hizo entablar amistad con otros grandes músicos de su tiempo. Particularmente estrechó lazos con Manuel M. Ponce y Silvestre Revueltas. Las magnas obras que compuso recibieron reconocimiento internacional y muchas de ellas se estrenaron, además de México, en España.

En 1944, organizó y dirigió el hoy famoso Coro de los Niños Cantores de Morelia. Al año siguiente, inició la dirección que le dio al Conservatorio de las Rosas la identidad que hoy conocemos de esta institución. Entre 1945 y 1946 ofreció una gira de conciertos de órgano en Estados Unidos y Canadá. A finales de la década e inicios de los cincuenta, fue nombrado decano del Colegio de Música de la Universidad de Loyola en Nueva Orleans. Finalmente, el célebre compositor falleció el 26 de julio de 1956 en la ciudad de León, Guanajuato.

La importancia de Miguel Bernal Jiménez
Además de ser el creador de instituciones como el Conservatorio de las Rosas, la relevancia histórica de Miguel Bernal Jiménez estriba en su legado musical. Tomando un camino alterno al del nacionalismo imperante tras la Revolución, el compositor michoacano buscó el otro origen de la música mexicana. Y es que mientras que figuras como Silvestre Revueltas revisitaron la música de los pueblos prehispánicos, Bernal Jiménez investigó la música sacra de la Nueva España. Esto lo llevó inevitablemente a la música religiosa de Europa en la Edad Media, de la cual recibió una fuerte influencia.
A pesar de que el sostén de su propio trabajo musical estaba en la composición medieval y novohispana, no dudó en incorporar algunos elementos de la música de vanguardia de la época. Entre las destacadas obras que compuso, su trabajo magno es sin duda el Concertino para órgano y orquesta, coloquialmente conocido como Retablo medieval. Esta pieza esta conformada por cuatro movimientos: «Mester de Juglares», «Mester de Clerecía», «Don Carnal y Doña Cuaresmo» y «Dueñas y Monjas». La composición fue un encargo de los hermanos Schiefer en 1949. Su estreno tuvo lugar en el año de 1952 con la Orquesta Sinfónica Nacional, con Guillermo Pinto Reyes como el organista encargado de aquella prima interpretación. En la actualidad, el primer movimiento de su famoso concertino es ampliamente conocido porque es la cortinilla musical de Radio UNAM.
Fuente: MX DESCONOCIDO




