Una alianza contra los deepfakes y las fake news.

A 25 de julio del 2023.- En un acontecimiento sin precedentes, las principales compañías de tecnología del mundo, entre ellas OpenAI, Microsoft, Google, Meta y Amazon, han anunciado una colaboración sin precedentes para combatir el creciente problema de los deepfakes y el contenido generado de manera fraudulenta por inteligencia artificial (IA).
Como cuenta Computer Hoy, en una reunión con el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, estas empresas presentaron un enfoque definitivo para abordar este desafío: la implementación de marcas de agua en todo el contenido generado por sus IA.
Esta medida, sencilla pero efectiva, permitirá identificar rápidamente qué material ha sido creado artificialmente y con qué tecnología de inteligencia artificial se ha producido.
El control de los deepfakes y las fake news se ha convertido en una prioridad absoluta para estas compañías líderes en el campo de la IA. Aunque los detalles sobre la aplicación exacta de las marcas de agua no se han revelado en la nota de prensa de la Casa Blanca, se especula que podrían ser tanto invisibles y detectables mediante software especializado, como visibles y fácilmente identificables.


Otras medidas
El acuerdo entre OpenAI, Microsoft, Google, Meta, Amazon y otras compañías del sector representa un hito significativo en la industria de la inteligencia artificial. Según una declaración de Google, “una única compañía no puede garantizar por sí sola la seguridad de la IA”, lo que subraya la importancia de la colaboración entre los principales actores para abordar estos desafíos globales.

Además de la implementación de marcas de agua, las empresas han acordado someterse a controles tanto internos como externos, realizados por expertos de seguridad independientes, antes de lanzar cualquier nueva IA o versión de inteligencia artificial generativa. Este enfoque busca asegurar que todas las tecnologías desarrolladas sean sometidas a una revisión rigurosa para garantizar su seguridad y fiabilidad.
En aras de la transparencia, también se comprometen a compartir información sobre el funcionamiento interno de sus sistemas de IA con gobiernos, expertos y académicos. Este intercambio de conocimientos busca identificar posibles riesgos de seguridad y prevenir el uso malintencionado de la tecnología.
Adicionalmente, las compañías han acordado establecer cortafuegos en áreas delicadas, como el desarrollo de armas biológicas, químicas o radiológicas mediante el uso de IA, herramientas de ciberdelincuentes, control físico de máquinas y dispositivos, y la discriminación basada en razas y géneros. También se abordará la cuestión de la replicación autónoma de las IAs, un tema que ha generado inquietud en la comunidad científica.
Fuente: FayerWayer




