La maestra Saralicia Jiménez Soto explica la importancia de crear un ahorro exclusivo para enfrentar gastos inesperados. El objetivo de ahorrar no es solamente acumular dinero, es comprar algo que pocas veces aparece en nuestros estados de cuenta

El fondo de emergencia se define como un capital disponible exclusivamente para cubrir situaciones imprevistas, tales como reparaciones domésticas, gastos médicos o la pérdida temporal de ingresos. La especialista advirtió que el error más común es recurrir a las tarjetas de crédito ante estos sucesos, lo cual transforma un inconveniente pasajero en una deuda prolongada.
«El fondo de emergencia funciona como un colchón financiero entre los problemas inesperados y nuestras deudas», dijo la maestra en entrevista para El Heraldo Radio.
La maestra Jiménez Soto enfatizó que este ahorro no debe confundirse con gastos planificados, como vacaciones o regalos, los cuales deben gestionarse mediante un presupuesto independiente. La función principal del fondo es proporcionar liquidez y seguridad, por lo que debe mantenerse en un instrumento financiero de fácil acceso, pero separado del dinero destinado al gasto corriente.
¿Cuánto debes ahorrar para evitar endeudarte con un inconveniente?
Respecto a la cantidad ideal, la académica sugirió como referencia acumular entre 3 y 6 meses de gastos indispensables, considerando conceptos determinantes como los siguientes:

- Vivienda.
- Alimentación.
- Servicios.
- Educación.
No obstante, aclaró que no es necesario alcanzar esta cifra de manera inmediata, sino que lo fundamental es iniciar con metas pequeñas y progresivas.
«No necesitas construir tu fondo de emergencia de un día para otro. Empieza con una primera meta alcanzable, pueden ser 5 mil pesos, después 10 mil, luego el equivalente a 15 días de tus gastos, más adelante un mes completo.»
¿Para qué se puede usar este fondo de emergencia?
«El objetivo de ahorrar no es solamente acumular dinero, es comprar algo que pocas veces aparece en nuestros estados de cuenta, tranquilidad.»
La experta concluyó que el ejercicio financiero debe comenzar con un diagnóstico claro de los gastos mensuales. Al conocer el monto exacto necesario para cubrir las necesidades básicas, las familias pueden establecer un plan de ahorro constante que, aunque no evite la aparición de problemas, sí impide que estos se conviertan en una carga financiera difícil de solventar.

Por CECILIA CERNA



