
A 13 de mayo del 2026.- La escritura a mano continúa siendo una práctica fundamental para el aprendizaje y el desarrollo cognitivo debido a los procesos complejos que activa en el cerebro, señaló la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Por ello, acciones como escribir en un calendario, papel, tomar apuntes o usar un pizarrón representan una diferencia significativa frente al uso exclusivo de dispositivos digitales.
De acuerdo con la Dra. Catalina Alatorre Cruz, investigadora del Instituto de Neurobiología de la UNAM (INB), escribir a mano implica una actividad cerebral más amplia que teclear en un teléfono o computadora.
“Cuando nosotros escribimos a mano, necesitamos codificar o decodificar la información en tres niveles: el fonológico, que consiste en pasar de lo que hablamos a lo que escribimos; la grafémica, que es el proceso de transformar los sonidos del lenguaje en letras o símbolos escritos; y el motor, que corresponde al acto físico de escribir”, explicó.
La especialista detalló que, aunque los recordatorios digitales son útiles, al escribir en un dispositivo electrónico solo se activan dos de esos niveles, lo que reduce la implicación cognitiva y provoca que el cerebro trabaje de manera menos activa.
Esta diferencia tiene efectos directos en la memoria y en la eficacia del aprendizaje. Según Alatorre Cruz, la escritura a mano favorece que la información se consolide con mayor rapidez, por lo que acciones como tomar fotografías de apuntes o copiar y pegar información digital no generan el mismo impacto cognitivo.
La información también está respaldada por un estudio de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, el cual indica que escribir a mano produce patrones de conectividad cerebral más complejos que el tecleo, especialmente en regiones relacionadas con la memoria, la atención y la integración sensoriomotora.

Escribir en papel fortalece habilidades cognitivas
La UNAM destacó que la escritura manual fortalece habilidades cognitivas esenciales como el control motor fino, la coordinación óculo-manual, la planificación y la autorregulación.
Además, explicó que escribir no solo involucra músculos y movimientos físicos, sino también procesos mentales complejos vinculados con la atención, la memoria de trabajo y la organización del pensamiento.
Por ello, mantener el hábito de escribir en papel, ya sea en calendarios, cuadernos o pizarrones, puede contribuir al fortalecimiento de la memoria y otros procesos cognitivos.
La escritura cursiva también aporta beneficios
La investigadora subrayó que la escritura cursiva tiene un valor particular, especialmente en niñas y niños, debido a que exige fluidez, continuidad y precisión en los trazos.
“Al requerir fluidez, continuidad y precisión en los trazos, la letra cursiva fortalece la inhibición cognitiva. Las y los menores deben concentrarse en completar la palabra sin interrupciones ni distracciones”, explicó.
Añadió que este tipo de escritura demanda coordinación y planificación, elementos que ayudan al desarrollo de funciones ejecutivas.
¿Cuáles son los beneficios de escribir a mano?
La especialista destacó que la escritura a mano puede ayudar a reducir el deterioro mental y fortalecer la reserva cognitiva, es decir, el conjunto de habilidades y redes neuronales que ayudan a resistir los efectos del envejecimiento cerebral.
También indicó que las personas que realizan actividades que exigen esfuerzo mental tienen menor riesgo de sufrir deterioro cognitivo severo.
En ese sentido, escribir a mano se mantiene como una herramienta accesible y efectiva para mantener activa y saludable la actividad cerebral.
Fuente: UNO TV




