HISTORIA Y CULTURA

Ex Convento de Santa Mónica: el museo que tuvo monjitas hasta 1934

Con monjitas viviendo en él hasta 1934, el Ex Convento de Santa Mónica, en Puebla, es hoy en día el Museo de Arte Religioso ¿Lo conocías?

A 03 de diciembre del 2025.- La fama de la ciudad de Puebla, de forma muy merecida, se debe en buena medida a sus antiguos recintos religiosos. La mayor parte de ellos, construidos en los siglos XVII y XVIII, hacen gala de un estilo barroco tan único que es llamado barroco poblano. Probablemente uno de los más bellos de estos edificios sea el Museo de Arte Religioso Ex Convento de Santa Mónica. Su vida como claustro fue tan prolongada que aún hacia 1934 había monjas viviendo en él

El Ex Convento de Santa Mónica es uno de los museos más bellos de arte sacro en México. © Museo de Arte Religioso Ex Convento de Santa Mónica. INAH.

Fundación del convento

El ahora Ex Convento de Santa Mónica fue fundado por Francisco Reynoso y Julián López en el año de 1606, en la ciudad de Puebla. El inmueble fue usado originalmente como un hospicio para mujeres casadas de familia noble. La idea era que residieran allí mientras sus maridos estaban ausentes. No obstante, hacia 1682, en el edificio se abrió un colegio bajo la advocación de Santa Mónica. Más tarde, en el año de 1684, una cédula real decretó que el espacio fuese transformado en un convento de monjas agustinas recoletas.

Y es que poco después, hacia 1688, el obispo de Puebla, Manuel Fernández de Santa Cruz (la famosa «Sor Filotea de la Cruz» a la que respondió Sor Juana) instauró en la ciudad novohispana diversas congregaciones religiosas femeninas. Dentro de aquella directriz, hizo que 24 colegialas profesaran sus votos bajo la orden de las agustinas recoletas. Gracias a ello, en aquél año, se fundó oficialmente el Convento de Santa Mónica. Este fue el primer recinto de dicha comunidad en todo el continente americano.

Gracias al obispo de Puebla, Manuel Fernández de Santa Cruz, varias colegialas se ordenaron como monjas agustinas. © Museo Nacional del Virreinato. INAH.

Una exclaustración detectivesca

Algo que destaca de la historia del Convento de Santa Mónica fue su prolongada vida como recinto religioso. Inclusive sobrevivió a los avatares del México independiente, las Leyes de Reforma y la Constitución de 1857. No obstante, tras la Revolución Mexicana el convento empezó a vivir momentos difíciles. La primera Guerra Cristera (1926-1929) hizo necesario que las monjas vivieran su vida religiosa en la clandestinidad.

Esta situación se repitió en la segunda cristiada (1934-1940). Sin embargo, en esa ocasión corrieron con menos suerte. A pesar de haber disfrazado el convento como un inmueble donde se rentaban viviendas, el famoso detective Valente Quintana, el «Sherlock Holmes mexicano», dio con un túnel secreto que conectaba al recinto religioso. Fue él quien denunció el hecho ante las autoridades poblanas, quienes finalmente exclaustraron a las agustinas el 18 de mayo de 1934.

El detective Valente Quintana denunció la existencia del Convento de Santa Mónica. © Mediateca INAH.

Fundación del Museo de Arte Religioso Ex Convento de Santa Mónica

El antiguo inmueble religioso fue resguardado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) así como la Dirección de Bienes Nacionales de Puebla. Gracias a ello, el ex convento se convirtió en un depósito de objetos de arte sacro decomisados a otros claustros femeninos de la ciudad de Puebla. En 1935 se convirtió en el primer Museo de Arte Religioso de toda la República Mexicana. Ese mismo año, por decreto presidencial del general Lázaro Cárdenas, se acordó que la Secretaria de Educación Pública (SEP) se hiciera cargo del inmueble. No sería hasta el año de 1940 que el museo-convento pasó a ser protegido y administrado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Las monjas agustinas recoletas vivieron en el Ex Convento de Santa Mónica alrededor de dos siglos y medio. © Museo de Arte Religioso Ex Convento de Santa Mónica.

La belleza del Ex Convento de Santa Mónica

En la actualidad, el Museo de Arte Religioso Ex Convento de Santa Mónica es uno de los más bellos de todo México. Teniendo como marco la arquitectura barroca de los siglos XVII y XVIII, el espacio resguarda una amplio acervo. Las colecciones del museo consisten en piezas de arte religioso que pertenecieron al Convento de Santa Mónica así como otros claustros de monjas de Puebla y el resto del país. Hay desde pinturas, esculturas estofadas y retablos. Por si fuera poco, también hay objetos de la vida cotidiana de las agustinas recoletas que vivieron en el inmueble, como bordados, utensilios de cocina y la biblioteca conventual, compuesta por libros y objetos litúrgicos.

A lo largo de las 23 salas de exposición permanente y los dos patios del ex convento, el de Profesas y el de Novicias, el recinto reconstruye la vida de las religiosas. Las salas más bellas son las de PlaceresCocinaRefectorioCoro BajoCoro Alto y el Despacho de la Priora. La gama de actividades culturales en el museo incluye exposiciones temporales, talleres formativos, conferencias de académicos y especialistas, presentaciones editoriales, conciertos y recorridos guiados.

Patio de Profesas del Ex Convento de Santa Mónica. © INAH.

Dirección, horarios y costos

El Museo de Arte Religioso Ex Convento de Santa Mónica se encuentra en el número 103 de Avenida 18 Poniente, en el centro histórico de Puebla. Está abierto de martes a domingo, desde las 10 horas de la mañana hasta las 17 horas. El acceso tiene un costo de $75MXN. Los menores de 13 años, jubilados, estudiantes, profesores, pensionados, personas con discapacidad, adultos mayores y jubilados pueden entrar de forma gratuita. Los domingos la entrada general es libre para todo el público nacional y extranjeros residentes.

Fachada del actual Museo de Arte Religioso© INAH.

Fuente: MX DESCONOCIDO


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