Robinson Cuadros, médico geriatra y presidente de la IAGG Latinoamérica, explica cómo la vacunación es vital para alcanzar una vejez independiente y saludable.

A 25 de abril del 2025.- Durante el seminario educativo para periodistas de Latinoamérica organizado por Pfizer, Robinson Cuadros, médico geriatra y presidente del Comité Latinoamericano y del Caribe de la Asociación Internacional de Gerontología y Geriatría (IAGG), abordó una realidad ineludible: estamos envejeciendo, pero no necesariamente de la mejor manera.
“Levante la mano quien esté envejeciendo”, propuso a manera de introducción. “Dudaron… pero es una buena noticia para nosotros los geriatras. La pregunta es: ¿Cómo estamos envejeciendo?”
Cuadros explicó que la pirámide poblacional en América Latina está cambiando drásticamente, con una base cada vez más estrecha de niños y un pico creciente de adultos mayores. “Siete de cada diez jóvenes hoy no quieren tener hijos. Y sin nuevas generaciones, ¿quién cuidará de nosotros en la vejez? Las mascotas no lo harán”, advirtió.
Según sus estimaciones, un niño nacido hoy en la región tendrá una esperanza de vida de hasta 105 años, y al menos el 80% de los presentes en la sala superarán los 95. “La vejez ya no es una etapa, es un proyecto de largo plazo. Pero, ¿en qué condiciones llegaremos?”
Invertir hoy para no depender mañana
“Ya no podemos asumir que nuestros hijos nos cuidarán. La última generación que tuvo ese cuidado fueron nuestras abuelas”, señaló Cuadros. Por eso, planteó la necesidad urgente de asumir una cultura del autocuidado preventivo desde la adultez.
“Las enfermedades no son típicas de la vejez, se construyen en la edad adulta y se expresan en la vejez. Lo que hacemos hoy con nuestro sueño, nutrición y actividad física determinará nuestra calidad de vida futura”.

Uno de los conceptos que destacó fue el de “inmuno fitness”, es decir, preparar al sistema inmunológico para envejecer de forma saludable. A partir de los 50 años comienza la inmunosenescencia, una caída progresiva en las defensas del cuerpo. A esto se suma la mala nutrición y el sedentarismo, que siguen siendo una constante.
“Las vacunas son una de las herramientas más poderosas que tenemos para fortalecer ese sistema inmunológico envejecido. Vacunarse no solo es prevenir enfermedades, es prepararse para una vejez independiente y digna.”
El especialista hizo un llamado a las autoridades de salud, pero también a cada ciudadano, a asumir su papel en este proceso. “Debemos decidir dónde y con quién queremos envejecer. Y eso se planifica hoy. La vacunación, junto con la buena alimentación, el sueño adecuado y la actividad física, es una inversión en ese futuro”.
En un contexto donde las tasas de natalidad caen y la longevidad se dispara, el mensaje de Cuadros es claro: envejecer bien no es una casualidad, es una estrategia. Y las vacunas, dijo, son parte esencial del plan.
Por su parte, Robinson Cuadros, médico geriatra y presidente del Comité Latinoamericano y del Caribe de la Asociación Internacional de Gerontología y Geriatría (IAGG), abordó una realidad ineludible: estamos envejeciendo, pero no necesariamente de la mejor manera.
“Levante la mano quien esté envejeciendo”, propuso a manera de introducción. “Dudaron… pero es una buena noticia para nosotros los geriatras. La pregunta es: ¿Cómo estamos envejeciendo?”
Cuadros explicó que la pirámide poblacional en América Latina está cambiando drásticamente, con una base cada vez más estrecha de niños y un pico creciente de adultos mayores. “Siete de cada diez jóvenes hoy no quieren tener hijos. Y sin nuevas generaciones, ¿quién cuidará de nosotros en la vejez? Las mascotas no lo harán”, advirtió.
Según sus estimaciones, un niño nacido hoy en la región tendrá una esperanza de vida de hasta 105 años, y al menos el 80% de los presentes en la sala superarán los 95. “La vejez ya no es una etapa, es un proyecto de largo plazo. Pero, ¿en qué condiciones llegaremos?”
Fuente: PUBLIMETRO




