¡Sacude la bolsa! Así se disfruta esta botana callejera típica de San Luis Potosí.

A 09 de julio del 2025.- Las marranadas de elote son una joya escondida de la gastronomía potosina. Una especie de lado B, seguramente desconocido para la mayoría de los mexicanos, a excepción de los verdaderos conocedores de la comida callejera regional.
El nombre no es precisamente seductor, o tal vez sí, dependiendo de qué tipo de apasionado de lagastronomía seas. Lo cierto es que cumple muy bien la tarea de describir este manjar popular de la zona de Rioverde. Pero, ¿qué son las marranadas de elote y qué llevan? Aquí te contamos todo.
¿Qué son las marranadas de elote?
Las marranadas de elote son trozos de elote cocido y rebanado, servidos en bolsas de plástico y cubiertos con una cantidad casi absurda de complementos y aderezos.

Los ingredientes pueden variar considerablemente de un establecimiento a otro o de un hogar a otro. A grandes rasgos, esto es lo que suelen llevar las marranadas:
- Elote cocido en trozos (a veces se sirve desgranado)
- Mayonesa
- Queso rallado o en polvo (tipo cotija o fresco)
- Mantequilla
- Chile en polvo (Tajín, piquín, Valentina, etc.)
- Limón
Con el tiempo, las recetas de marranadas han llegado a incluir también:
- Cacahuates japoneses
- Frituras
- Salsas (chamoy, salsa Maggie, etc.)
Versiones más extremas de esta botana también llevan gomitas enchiladas, salchichas picadas, cueritos o ¡hasta carne al pastor! Cuando se trata de marranadas, no hay leyes escritas en piedra.

Las marranadas se suelen servir en bolsas de plástico por una razón práctica: es la manera más eficiente de revolver todos los ingredientes. Simplemente se cierra la bolsa con una mano y se sacude vigorosamente hasta que el menjurje se mezcle, cubra y bañe los trozos de elote.
Marranadas de Rioverde, las originales
Las marranadas son originarias de Rioverde, la cuarta ciudad más poblada de San Luis Potosí, ubicada 130 kilómetros al este de la capital potosina.

Se atribuye su creación a Juan Antonio Torres López, conocido como «el elotero del reloj». Este personaje tenía un puesto de elotes cerca de un reloj monumental ubicado en el centro de Rioverde. Se dice que fue el primero en servir los elotes en trozos, con limón, mayonesa, queso y chile, dentro de una bolsa. Su invento tuvo tanto éxito que otros puestos de elotes y esquites comenzaron a copiar la receta y el método.

¿Dónde comer marranadas de elote?
Sí estás en Rioverde, no te será difícil encontrar algún puesto o local que las sirva, a pesar de que ya no existe el puesto original de Juan Antonio Torres. Dos opciones para probarlas son:
- Elotes El Chino, un carrito que suele ponerse en la explanada central de Rioverde.
- Elotes Don Felipe, un puesto en la avenida Carlos Jonguitud Barrios, la más importante de la ciudad.

Si te encuentras en San Luis Potosí capital, aquí también hay varias opciones para degustar las famosas marranadas:
- Las Marranadas desde Rioverde. En la colonia Balcones del Valle, al sur de la ciudad, encontrarás este local que sirve elotes, esquites y la especialidad: marranadas auténticas de Rioverde. Tienen una gran variedad de complementos y aderezos para que armes tus propias marranadas a tu gusto.
- Marranadas El Pariente. Ubicadas en la colonia Providencia, al oriente de la ciudad.
En otras ciudades de San Luis Potosí también es posible disfrutar de unas buenas marranadas. Por ejemplo, en Ciudad Valles está El Parrillero, un local de troles y marranadas de elote; o Marranadas Huastecas, un puesto callejero muy querido por la comunidad.

En Ébano puedes encontrar un puesto sobre la carretera Tampico-Ciudad Valles, llamado simplemente Las Marranadas.
La fiebre de las marranadas de elote ha trascendido los límites de San Luis Potosí. Actualmente, ya es posible probarlas en otros lugares del país. Si estás en Monterrey, date una vuelta por estos locales para degustarlas:
- Elotes Eddy’s Roasted, en Guadalupe.
- Elotes Las Hijas del Maíz, en la colonia Buenos Aires.
En Tampico están las Marranadas Mi Huasteca y Marranadas El Huasteco. Finalmente, en León, encuéntralas en La Gusgería, en la colonia El Rosario.
Las marranadas no se hicieron para paladares ni estómagos sensibles. Pero si te atreves a probarlas, tal vez agregues una botana irresistible más a la interminable lista de manjares callejeros en México.
Fuente: MX DESCONOCIDO




