Hay muchos mitos sobre los Niños Héroes. Más allá de ellos, los heroicos cadetes sí existieron y sí defendieron con valor su país. ¡Conoce la verdadera historia!

A 03 de septiembre del 2025.- Los mitos sobre los Niños Héroes son una serie de auténticos malos entendidos y leyendas populares que se han extendido desde hace décadas en nuestro país. El intempestivo revisionismo de divulgadores culturales, escritores de ficción, así como grupos políticos, se ha encargado de distorsionar varios episodios de su heroica gesta. Además, el relato oficial también ha constreñido sus figuras a emblemas cívicos de una sola narrativa. Aquí revisaremos algunos de los mitos más difundidos sobre los defensores del Castillo de Chapultepec y la realidad que se oculta detrás de ellos.

Mitos sobre los Niños Héroes
1. «Los Niños Héroes no existieron»
Éste es el principal mito sobre los Niños Héroes. Se dice que nunca existieron, que solo es una historia inventada por las autoridades de México para ensalzar el nacionalismo. Si bien es cierto que la figura de los valientes cadetes ha sido usada para exaltar el amor patrio, es mentira que no existieran.
Este mito nace del hecho de que en el Altar a la Patria, en el Bosque de Chapultepec, no se tiene la certeza real de que sus cuerpos sean los que estén depositados en dicho mausoleo. Se sabe que son seis cuerpos de soldados mexicanos caídos en la guerra contra Estados Unidos en 1847, pero no están identificados. El único cuerpo que tiene plena identificación es el del general Felipe Santiago Tetlalmatzin Saldaña.

2. «Solo fueron seis Niños Héroes»
Derivado de lo anterior, la conseja popular suele decir que solo hubo seis Niños Héroes. En realidad hubieron 46 cadetes, a los cuales se les agregó otro grupo de recién graduados del Colegio Militar, dando un total de 50 jóvenes. Además, se les sumó personal administrativo del plantel castrense. Todos ellos se unieron a un cuerpo de 800 hombres del ejército mexicano y a otros 400 soldados del Batallón Activo de San Blas para defender el Castillo de Chapultepec.
Los seis Niños Héroes corresponden en realidad a los cuatro cadetes, un graduado y un joven soldado voluntario caídos en combate. Todos tenían algún tipo de registro militar del Colegio Militar o el ejército mexicano. Sus nombres fueron: Agustín Melgar, Fernando Montes de Oca, Francisco Márquez, Juan Escutia, Vicente Suárez y Juan de la Barrera. De este último se sabe que murió defendiendo el castillo, pero él apenas se había graduado como teniente. Por esta razón no logró hacerse efectivo su ingreso al ejército nacional y tener un registro de ello. Los alumnos restantes y graduados lograron sobrevivir, ya que fueron capturados en la batalla.
El más famoso de aquellos jóvenes fue el general conservador Miguel Miramón. El otrora niño héroe terminó sus días fusilado junto a Maximiliano de Habsburgo y el general Tomás Mejía. Hasta finales del siglo XIX, existió una asociación de cadetes veteranos de aquella batalla, la cual conservó la memoria de los caídos.


3. «Solo estaban en el castillo porque los castigaron»
El mito de que los Niños Héroes solo estaban en el Castillo de Chapultepec al momento de la batalla porque estaban castigados, parece una auténtica pieza de humor negro. En realidad, los 50 cadetes (aproximadamente) y graduados del Colegio Militar decidieron quedarse a defender la plaza, aún cuando el general Nicolás Bravo había ordenado desalojarlos del plantel.

4. «Eran niños»
Uno de los mitos sobre los Niños Héroes más curiosos. En realidad, estos eran adolescentes y jóvenes estudiantes. Sus edades rondaban entre los 12 y 19 años de edad. Si bien, de algunos podría decirse que en efecto eran niños, la mayoría eran más grandes. De hecho, en la época, a un varón ya sele consideraba adulto alrededor de los 15 años. El término de «niños» se ha empleado para exaltar su valor así como su breve edad al momento de la batalla.

5. «Juan Escutia se arrojó con la bandera» y «Juan Escutia estaba borracho, por eso se cayó»
Ambos mitos sobre los Niños Héroes se originan de la leyenda de que el cadete Juan Escutia, para evitar que la bandera de México fuese capturada por los soldados estadounidenses, se arrojó con ella desde lo más alto del Colegio Militar. En realidad no hay constancia de que esto sucediera. De hecho, es probable que Escutia no fuera cadete, sino un joven soldado voluntario del Batallón Activo de San Blas. Tenía 20 años edad cuando murió. Inerte, se le encontró en la ladera del cerro de Chapultepec junto a los 370 muertos de dicha compañía del ejército mexicano.

Fuente: MX DESCONOCIDO




