
Sensores de luz infrarroja leen el patrón único de las venas bajo la piel para validar compras y reducir los fraudes de identidad.

Los sistemas de pago están dejando atrás a los teléfonos inteligentes y las tarjetas bancarias para dar paso a la identificación biométrica por lectura de la palma.
Esta tecnología, que ya opera en establecimientos de China y Azerbaiyán, inició sus primeras pruebas piloto en América Latina para agilizar cobros en tiendas y supermercados.
El mecanismo no requiere insertar ningún dispositivo ni tener contacto físico con la terminal de cobro.
El usuario registra su mano una sola vez vinculando una tarjeta o billetera digital, y en cada transacción posterior basta con acercar la palma al sensor para validar el pago en pocos segundos.
Cómo funciona el escáner vascular y la lectura infrarroja. A diferencia de las huellas dactilares o la fotografía facial, este sistema utiliza luz infrarroja para leer el mapa único de las venas que corren debajo de la piel.

La palma no almacena dinero ni funciona como tarjeta física, sino como un código biométrico cifrado que autentica la identidad del comprador ante su cuenta bancaria.
Especialistas del sector señalan que esta tecnología ofrece mayor protección porque la estructura vascular no es visible a simple vista y requiere verificar que se trata de un tejido vivo.
Según explicó Verónica Bustamante, directora general de Scanntech, «debido a su alto nivel de precisión en la identificación de personas, la tecnología de las venas de la palma de la mano ayuda a los comercios a reducir el robo de identidad y el fraude».
De las pruebas en América Latina al despliegue globalEl despliegue comercial ya tuvo experiencias activas en la ciudad china de Shenzhen y en la cadena Bolmart de Azerbaiyán a través de la firma MPAY.
En América Latina, la corporación Mastercard inició el primer piloto regional en la cadena de supermercados Red Expres de Uruguay, evaluando el desempeño del sistema antes de considerar su expansión a otros países.
Sobre la evolución de estos hábitos, Federico Cofman, vocero de la firma financiera, destacó en Infobae que «los consumidores están buscando más opciones en la forma de pagar» en su vida cotidiana.
Aunque la adopción masiva dependerá de la instalación de terminales compatibles en los comercios, el avance biométrico marca una transición progresiva hacia cobros inmediatos sin depender del teléfono móvil.

Por Nicolas Salas



