Abraham Baños Lozada (Ciudad de México, 1991), dramaturgo, actor y productor, rechaza la idea de que el teatro dirigido a las infancias deba limitarse a temas “acolchonados”: niños y adultos, sostiene, comparten “el mismo mundo caótico y complicado y, además, bello”.

En su obra (Sólo) un bosque, dirigida por Hasam Díaz Hierro y en temporada en el Teatro Helénico, la muerte, la pérdida y la soledad aparecen mediante el encuentro entre Obawi, un oso plateado, y Bachi, un joven lobo gris.
“¿Por qué tratar de filtrar o poner un muro sobre los temas difíciles?”, planteó Baños Lozada en entrevista. La clave, a su juicio, está en la forma de presentarlos.
La escritura tuvo dos detonantes. El primero fue el trabajo del fotógrafo finlandés Lassi Rautiainen, quien durante una semana captó la convivencia entre una osa y un lobo. La cercanía entre especies distintas despertó su interés por las “amistades improbables”.
El segundo fue una pregunta personal: qué sucede después de la muerte. “Trato de responderme un poco haciéndole una carta para tranquilizar al Abraham del futuro”. Entre las respuestas posibles, imagina que tal vez “nos quedamos aquí” y continuamos como parte del universo.
Obawi ha perdido a su compañera; Bachi está lejos de su manada. Uno conoce el camino y el otro apenas aprende a sobrevivir. Al coincidir en el bosque, la diferencia cede ante una certeza: “No te conozco, no sé de tu mundo, pero sé que necesitas compañía como yo la necesito también”.
Para hablar de la muerte, la dramaturgia recurre a la metáfora y busca abrir una conversación entre generaciones. “Qué mejor que sea un mediador el arte. Al final todos se llevan esta conversación para tener en casa”.

El texto obtuvo en 2023 el premio de la cuarta convocatoria Alas de Lagartija y fue publicado al año siguiente en la colección homónima del programa Alas y Raíces. La obra se estrenó en 2025 en el Teatro Orientación del Centro Cultural del Bosque.
Madera, metal y mimbre componen el espacio escénico; máscaras, objetos y títeres acompañan un trabajo corporal inspirado en la anatomía animal. Baños Lozada, titiritero de formación, recordó que las figuras creadas por Humberto Galicia superaron lo que habían imaginado. “Pensamos que íbamos a tener unos títeres muy sencillos y terminaron siendo unas cosas que ahora nos maravillan”.
El bosque queda finalmente como un territorio interior. Para el dramaturgo representa “este lugar de la mente, del subconsciente”, donde se buscan “respuestas, cambios, aceptaciones” y ocurren “encuentros inesperados sobre uno mismo”.
El elenco lo completan Gilary Negrete, Sabrina Tenopala y Andrés Torres Orozco. Dirigida a personas a partir de seis años, (Sólo) un bosque tendrá sus últimas cuatro funciones los días 22, 23, 29 y 30 de agosto, a las 13 horas, en el Teatro Helénico del Centro Cultural Helénico (avenida Revolución 1500, colonia Guadalupe Inn). Los boletos cuestan 248 pesos.

Fuente LA JORNADA



