Encontrada en Tlaxcala, una cabeza del dios del maíz datada entre los años 600 d.C. y el 900 d.C. es estudiada por el INAH.

A 01 de mayo del 2026.- A menudo pasamos por alto que el estado de Tlaxcala goza de un rico pasado prehispánico. Desde tiempos ancestrales, distintas culturas se asentaron en la entidad del centro de la República Mexicana. Una de ellas, los olmecas-xicalancas, dejaron diversos vestigios que dan cuenta de su historia. Recientemente, se encontró la cabeza del dios del maíz, cuya manufactura pertenece a este misterioso pueblo.
Una cabeza del dios del maíz
La pieza arqueológica en cuestión fue ubicada en el municipio San Damián Texoloc, Tlaxcala. Su hallazgo se realizó en un predio particular, cuando se abrió una zanja. Cabe mencionar que el rescate del vestigio estuvo a cargo de José Eduardo Contreras Martínez, arqueólogo perteneciente al centro local del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Respecto a la temporalidad de la hechura de la cabeza del dios del maíz, ésta ha sido datada en el periodo Epiclásico, es decir, entre los años 600 d.C. y 900 d.C. Por el estilo de su esculpido, ha sido identificada como una pieza de la cultura olmeca-xicalanca. Mide 29 centímetros y pesa alrededor de 30 kilogramos. La testa es de un personaje cuyo cráneo es alargado, con facciones juveniles en el rostro y ojos almendrados. Su nariz es ancha y posee labios gruesos. Cuenta con adornos como una tiara y dos grandes orejeras circulares con colgantes de plumas. Por otra parte, su cabello es largo, grueso, peinado hacia atrás. Este vestigio formaba parte de una efigie de piedra basáltica.


El dios del maíz y los olmecas-xicalancas
Precisamente, por los rasgos del rostro, se ha asociado el aspecto de la cabeza con los pueblos que habitaron la costa del Golfo de México. Aunque el culto a la deidad del maíz se introdujo en Tlaxcala desde la región maya durante el periodo Clásico Terminal (650-900 D.C.), su existencia está documentada siglos antes entre los olmecas. A su vez, los propios olmecas-xicalancas provenían de tierras veracruzanas y tabasqueñas, además, habían sido fuertemente influidos por los mayas.
En la región de surde Tlaxcala, la capital del pueblo olmeca-xicalanca fue Cacaxtla. Aquella urbe fue también el principal punto del culto al dios del maíz. Actualmente, la antigua urbe es la zona arqueológica más famosa de la entidad. En sus murales, sobre todo los del conjunto del Templo Rojo, aparecen pintados los cráneos alargados de dicha deidad representando mazorcas.

Fuente: MX DESCONOCIDO




