El cine mexicano ha conservado testimonios y relatos sobre uno de los episodios más importantes de la historia reciente de México; estas películas permiten acercarse al Movimiento Estudiantil desde distintas perspectivas

El Movimiento Estudiantil de 1968 es uno de los episodios que marcaron la historia contemporánea de México. Las movilizaciones comenzaron durante el verano de aquel año y reunieron a estudiantes de distintas instituciones, quienes realizaron marchas, mítines, brigadas y otras actividades para expresar sus demandas.
El movimiento tuvo uno de sus momentos más trágicos el 2 de octubre de 1968, cuando un mitin en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, terminó con la intervención de fuerzas de seguridad y la muerte de un número de personas que todavía es motivo de discusión histórica.
A más de cinco décadas de distancia, el cine se ha convertido en una de las formas para conservar testimonios, reconstruir acontecimientos y acercarse a las experiencias de quienes participaron en aquellos hechos. Si tú quieres conocer más sobre el movimiento estudiantil de 1968, en El Heraldo de México te compartimos 5 películas que pueden ayudarte a entender ese hecho que marcó la historia de nuestro país.
El grito (1968)
Dirigida por Leobardo López Arretche, El grito es una de las obras cinematográficas fundamentales para acercarse directamente al Movimiento Estudiantil de 1968. El documental fue realizado por alumnos del entonces Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) de la UNAM, quienes salieron a las calles para registrar las manifestaciones y acontecimientos del movimiento.
La Filmoteca de la UNAM señala que los estudiantes reunieron alrededor de ocho horas de material filmado, posteriormente editado para construir el documental. La película muestra el movimiento desde julio hasta los acontecimientos del 2 de octubre en Tlatelolco y la inauguración de los Juegos Olímpicos.
Por tratarse de imágenes registradas durante los propios acontecimientos, El grito permite observar marchas, mítines, brigadas, discursos y otros momentos del movimiento desde una perspectiva documental.
Rojo amanecer (1989)
Para conocer lo ocurrido en Tlatelolco el 2 de octubre, una de las películas mexicanas más conocidas es Rojo amanecer, dirigida por Jorge Fons. La historia ocurre dentro de un departamento del conjunto habitacional de Tlatelolco. Una familia se prepara para vivir un día aparentemente normal mientras, en el exterior, se desarrolla el mitin estudiantil.
Los hijos de la familia están involucrados con el movimiento, mientras que el padre mantiene una postura crítica frente a su participación. Conforme avanza el día, los acontecimientos en la Plaza de las Tres Culturas transforman por completo la vida de los personajes.
A diferencia de El grito, esta es una película de ficción. Su importancia radica en que utiliza la experiencia de una familia para representar cómo los acontecimientos de aquella tarde llegaron hasta los espacios cotidianos de quienes vivían en Tlatelolco.

Tlatelolco, verano del 68 (2012)
Dirigida por Carlos Bolado, Tlatelolco, verano del 68 cuenta la historia de Félix y Ana María, dos estudiantes que se conocen y se enamoran mientras México atraviesa el movimiento estudiantil. De acuerdo con el Sistema de Información Cultural de la Secretaría de Cultura, ambos personajes terminan involucrados en el movimiento, que terminará marcando sus vidas y las de otros jóvenes.
La película permite acercarse al 68 desde la perspectiva de los jóvenes y de las relaciones personales que se desarrollaban mientras las calles de la Ciudad de México se convertían en escenario de manifestaciones y protestas.
Es una opción para quienes buscan una reconstrucción de ficción que combine la historia personal de sus protagonistas con el contexto social y político de 1968.
Olimpia (2018)
Olimpia, dirigida por José Manuel Cravioto, presenta otra mirada sobre los estudiantes que participaron en el movimiento. La película sigue a Raquel, Rodolfo y Hernán, integrantes de una brigada de la UNAM durante 1968. Sus historias se construyen mediante fotografías, filmaciones y escritos relacionados con aquellos acontecimientos.
Uno de los elementos particulares de la cinta es que combina ficción, imágenes documentales y rotoscopía, una técnica de animación que interviene los fotogramas.
La UNAM señala que Olimpia fue la primera película de ficción producida por la Universidad sobre el Movimiento Estudiantil de 1968 y que fue construida a partir de historias reales y materiales existentes, entre ellos El grito. Por ello, puede funcionar como un puente entre el registro documental del 68 y la manera en que las nuevas generaciones han reconstruido la memoria de aquellos estudiantes.
Canoa (1976)
Aunque no narra directamente el Movimiento Estudiantil de 1968, Canoa, dirigida por Felipe Cazals, es una película importante para comprender el clima de represión y violencia política que también formaba parte del contexto de aquellos años. La película recrea los acontecimientos ocurridos en San Miguel Canoa, Puebla, en 1968, cuando un grupo de trabajadores de la Universidad de Puebla fue atacado por habitantes del pueblo después de ser acusados de ser comunistas.
La Secretaría de Cultura ha incluido Canoa entre las obras cinematográficas relacionadas con la memoria del 68 y ha señalado que puede leerse como una metáfora de lo ocurrido en la Plaza de las Tres Culturas.
Aunque la historia ocurre fuera de la Ciudad de México y no se centra en las movilizaciones estudiantiles, permite observar otro episodio de violencia colectiva ocurrido en el mismo año.
¿En qué orden verlas?
Si quieres ver estas películas para acercarte de manera progresiva al Movimiento Estudiantil de 1968, puedes comenzar con El grito, porque contiene imágenes registradas durante el propio movimiento.
Después puedes continuar con Olimpia, para conocer una reconstrucción centrada en los jóvenes que participaron en las brigadas universitarias.
Tlatelolco, verano del 68 permite aproximarse al movimiento desde las experiencias personales de dos estudiantes, mientras que Rojo amanecer concentra la mirada en lo ocurrido en Tlatelolco el 2 de octubre. Finalmente, Canoa amplía el contexto hacia otro episodio ocurrido en México durante 1968.
Más que sustituir la investigación histórica, estas películas funcionan como una puerta de entrada para conocer distintas representaciones de un año que dejó una profunda huella en la historia de México.

Por LAURA CORONA



