Al cierre de agosto, el peso mexicano se apreció 1.87 por ciento mensual frente a su similar estadunidense, para cerrar en 16.9971 unidades por dólar spot.

La divisa mexicana, que tuvo su mejor avance mensual desde abril pasado, concluyó el octavo mes del año casi en la barrera sicológica de los 17 pesos por dólar, que por ocho sesiones en el mes cotizó por debajo de ese nivel.
De acuerdo con datos de Monex, el peso mexicano se posicionó en tercer lugar con mayores avances dentro del bloque de 23 divisas de economías emergentes.
Pese a la volatilidad, la moneda mexicana acumuló una ganancia en lo que va del año de 5.6 por ciento.
La fortaleza del peso mexicano en agosto estuvo acompañada de la debilidad del dólar; además de beneficiarse del diferencial de tasas entre Estados Unidos y México, así como del buen comportamiento del comercio exterior.
El índice DXY, que mide el comportamiento del dólar frente a una canasta de seis divisas internacionales, cayó 0.42 por ciento mensual en agosto, a 99.37 puntos, afectado por el deterioro del mercado laboral y la moderación de las presiones inflacionarias en el corto plazo.
La reconfiguración de expectativas de los inversionistas sobre el rumbo de la política monetaria de la Reserva Federal (Fed), los cuales postergaron un hipotético incremento de 0.25 puntos porcentuales a la tasa de interés hasta diciembre. En el acumulado del año avanza 1.35 por ciento.

De manera contraria al mercado cambiario mexicano, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC), de la Bolsa Mexicana de Valores cayó 2.3 por ciento en agosto, soltando de la mano a Wall Street, y manteniéndose por debajo de los 65 mil 500 puntos, para cerrar agosto en 65 mil 430.32 enteros, debido a caídas generalizadas dentro de la muestra de las 35 emisoras del principal índice accionario mexicano.
El Nasdaq firmó una ganancia de 4.2 por ciento durante el octavo mes del año y el S&P 500 subió 2.6 por ciento, impulsados por los buenos resultados financieros del segundo trimestre de 2026 y de las tecnológicas.
Con un mercado sacudido por los nuevos ataques entre Estados Unidos e Irán y ante la amenaza de Donald Trump de volver a golpear «con fuerza», los precios del petróleo se encarecieron más de 2.5 por ciento en la última jornada de agosto.
El precio del barril de Brent del mar del Norte, para entrega en noviembre, en el primer día de negociación de ese contrato, ganó 2.71 por ciento, hasta 90.49 dólares. Su equivalente estadunidense, el West Texas Intermediate (WTI), para entrega el mismo mes, subió 2.83 por ciento, hasta 85.76 dólares el barril. En agosto, el petróleo de referencia europea subió sólo 0.4 por ciento; mientras que el de referencia estadunidense aumentó 1.3 por ciento.
Ambas mezclas están casi 50 por ciento más caras con respecto al cierre de 2025.

Por Clara Zepeda



