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Salud animal: 5 claves para cortarle las uñas a tu mascota de forma segura

La falta de un corte adecuado provoca problemas de postura y dolor

El cuidado de los animales de compañía abarca diversos aspectos de la medicina preventiva y el mantenimiento cotidiano que, con frecuencia, los cuidadores pasan por alto debido a la falta de información técnica. Entre estas responsabilidades destaca el recorte periódico de las uñas, una tarea que puede desencadenar cuadros severos de ansiedad en el hogar si no se ejecuta con paciencia y con la metodología adecuada.

Mantener las garras con la longitud correcta no es una cuestión meramente estética, sino una necesidad biológica tanto en perros como en gatos para asegurar una movilidad óptima y evitar deformaciones en sus articulaciones.

De acuerdo con las guías de manejo clínico publicadas por el sitio especializado Chestermere Veterinary Clinic, el miedo y la resistencia de las mascotas durante este proceso suelen estar directamente asociados a malas experiencias previas o a la hipersensibilidad en sus extremidades.

Por este motivo, los profesionales veterinarios sugieren establecer un protocolo preventivo y sistemático en el hogar para garantizar que el procedimiento sea seguro, higiénico y libre de traumas físicos para el ejemplar.

Las 5 pautas esenciales para un recorte exitoso

Según los manuales de cuidado de rutina de la firma global Purina y los especialistas en veterinaria, el proceso debe seguir las siguientes directrices:

  • Identificar la zona sensible (el «vivo»): Las uñas albergan en su interior el hiponiquio, un tejido con terminaciones nerviosas y vasos sanguíneos. En las garras claras es fácil de ver por su tono rosado, pero en las oscuras se aconseja cortar únicamente la punta fina y curva, utilizando una linterna desde atrás para visibilizar la sombra del nervio.
  • Utilizar la herramienta correcta: Se deben emplear instrumentos diseñados específicamente para el grosor y tamaño de la mascota, tales como cortauñas de guillotina, de tijera o limas eléctricas especializadas. Las cuchillas deben estar perfectamente afiladas para evitar que el metal desgastado astille o aplaste la uña.
  • Tener a la mano polvo hemostático: Ante una lesión accidental que provoque sangrado, la indicación veterinaria consiste en mantener la calma y aplicar inmediatamente polvo hemostático comercial (o en su defecto, un poco de fécula de maíz o harina comercial) ejerciendo una presión suave con una gasa esterilizada hasta detener el flujo.
  • Aplicar el refuerzo positivo: Es fundamental asociar el corte de uñas con una experiencia agradable. Se recomienda habituar a la mascota a la manipulación de sus patas días antes de la sesión y utilizar premios comestibles o tapetes de lamer (LickiMat) con alimento húmedo para desviar su atención durante el proceso.
  • Frecuencia y mantenimiento constante: El recorte debe realizarse con una regularidad de cada dos a cuatro semanas. Los cortes frecuentes propician que la vena interna retroceda de forma paulatina hacia la base de la pata, permitiendo mantener las uñas cortas y funcionales a largo plazo, sin olvidar la revisión del espolón.

Por Andrea Oliva

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