SALUD Y BIENESTAR

Jubilación, segundo pico de depresión

Expertos apuntan que el fin de la vida laboral puede vivirse como la pérdida de una parte de uno mismo, lo que genera una sensación de vacío, difícil de gestionar y que puede derivar en un estado emocional de tristeza y desánimo

Hace cuatro años, Rocío Colín, maestra de primaria durante 27 años, decidió jubilarse a los 54 por problemas de salud. La decisión parecía adecuada para cuidar de sí misma y comenzar una etapa más tranquila.

Sin embargo, con el paso del tiempo, la falta de actividad comenzó a hacerse difícil de sobrellevar.

“Los primeros meses fueron buenos, pero la ausencia del aula empezó a hacerse cada vez más difícil. Extrañaba las voces de los niños, el trabajo en equipo y la rutina con los estudiantes”, relató a El Heraldo de México.

Tras ser diagnosticada con depresión, Colín inició una terapia para atender su estado emocional y replantear su día a día.

“Siempre extrañaré llegar al salón de clases y enseñar, pero ahora mi vida tiene nuevas metas, empezar a viajar es una de ellas”, relató.

Lo que describe no es sólo nostalgia por el trabajo, sino la inexistencia de un rol que organizaba su vida cotidiana.

La jubilación puede convertirse en uno de los periodos más vulnerables para la salud mental, al ser el segundo gran pico de riesgo para la aparición de depresión y ansiedad a lo largo de la vida, sólo después de la adolescencia, advierte Edilberto Peña, director del Centro de Investigaciones del Sistema Nervioso (Cisne) México.

“El envejecimiento del sistema nervioso central influye en la regulación del estado de ánimo. Con el paso del tiempo, la producción de neurotransmisores como la serotonina, la dopamina y la noradrenalina disminuye, lo que puede aumentar los trastornos depresivos”, apuntó.

A esto se suman factores como la reducción de las pensiones, la cobertura limitada de los servicios de salud, el incremento de los gastos médicos y la pérdida de rutinas diarias, que generan presión constante y favorecen la aparición de síntomas emocionales.

“Para muchas personas, el trabajo no sólo representa una fuente de ingresos, sino también una forma de identidad, reconocimiento y utilidad social. En este contexto, la soledad se convierte en un factor de riesgo central, junto con la pérdida progresiva de redes de apoyo como colegas, amigos o familiares”, indica el especialista.

Peña explicó que “la jubilación puede vivirse como la pérdida de una parte fundamental de uno mismo, lo que genera una sensación de vacío difícil de gestionar y que puede derivar en depresión”.

Reveló que “la transición hacia la jubilación no debería ocurrir de forma abrupta, sino acompañada de preparación emocional, social y económica. La construcción de nuevas rutinas (ejercicio, educación continua, cuidado de mascotas); es decir, el desarrollo de actividades personales y la interacción social pueden funcionar como factores de protección emocional.

DATOS

  • Según el testimonio de la profesora Rocío Colín, los primeros meses de retiro fueron buenos, pero la ausencia del aula empezó a hacerse cada vez más difícil. Extrañaba las voces de los niños y el trabajo en equipo

BENEFICIOS DEL RETIRO

  • Edad y requisitos: Generalmente se requiere tener al menos 60 años (cesantía) o 65 años (vejez), y un mínimo de semanas cotizadas ante el IMSS o ISSSTE.

TIPOS DE PENSIÓN:

  • Cesantía en edad avanzada: a partir de los 60 años.
  • Vejez: desde los 65 años.
  • Jubilación por años de servicio: específico en regímenes como el ISSSTE.
  • Fondo de pensiones para el bienestar: complemento económico creado para mejorar las pensiones de quienes cotizaron después del 1 de julio de 1997 (IMSS) o cuentas individuales (ISSSTE), con el objeto de igualar el salario promedio registrado.
  • Pensión para adultos mayores: un programa social universal de la Secretaría de Bienestar que entrega un apoyo económico bimestral a personas de 65 años o más, independientemente de si reciben otra pensión.
  • Beneficios Adicionales: Dependiendo del régimen, incluye aguinaldo, atención médica y, en ocasiones, apoyo para beneficiarios.
  • Diferencia clave: la jubilación es el acto administrativo de retirarse, mientras que la pensión es el pago monetario mensual que se recibe.

Por Shamady Omaña

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