OPINIÓN

PEDRO INFANTE: DE LA POBREZA A LA FAMA MUNDIAL

CDMX, 18 de mar. 2024.- Pedro Infante, nació en Mazatlán, Sinaloa en 1917, falleció en Mérida, Yucatán en 1957; actor y cantante. Vivió en Guamúchil, Sinaloa, donde tuvo nociones de música y fue aprendiz de carpintero. Fue miembro de un conjunto musical de Guasave. Traía el arte en sus venas.

En 1939, una emisora de radio local, la XEB, le permitió iniciar su carrera como cantante en 1943, consiguió grabar su primer disco, “Mañana”, con éxito relativo. Grabó más de 300 canciones aún vigentes en toda Latinoamérica y parte de EU.

Su muerte, en un accidente de aviación en las proximidades de Mérida, Yucatán en 1957, provocó un dolor y una estupefacción semejantes a los que rodearon la desaparición de los míticos Rodolfo Valentino y Carlos Gardel. A ese nivel.

Inició su carrera de actor en un papel: fue contratado para reforzar en la película “La feria de las flores” en 1943. La naturalidad y simpatía de Pedro, comenzaron a lloverle las ofertas. Infante se convirtió, muy pronto, en el galán y cantante favorito del cine nacional. Un personaje inolvidable hasta hoy.

Su interpretación de papeles, que encarnaba a varoniles y mujeriegos personajes de charro, buen jinete del caballo, traje de jinete, su ejemplar personificación humilde, sencillo, pero con valor, sentimientos y nobleza, le valieron la aceptación del público, que lo convirtió en símbolo de la mexicanidad.

Su historia es abundante, llena de éxitos y entrega del público, su deceso ocasionó un dolor nacional y vale el recuerdo del actor más querido hasta en la actualidad, que merece la pena recordar.

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