Ciudad de México. Un gol del argentino Luciano Herrera rescató a Pumas de las tinieblas en Ciudad Universitaria. El atacante, quien ingresó desde el banquillo en el segundo tiempo, selló el empate 1-1 frente al Necaxa en los instantes finales de un encuentro cuesta arriba para el conjunto universitario.

El resultado ubica a los felinos en el noveno escalón con ocho puntos -a sólo uno de la zona de liguilla-, pero deja al descubierto la impaciencia de una afición que no dudó en cuestionar el compromiso de los suyos al ritmo de “¡pongan huevos, Pumas pongan huevos!”.
Pese a un terreno de juego castigado por la tormenta eléctrica, los Rayos compitieron con rigor y serenidad. Fue Julián Carranza quien adelantó a la visita con un cabezazo al primer poste, inalcanzable para el costarricense Keylor Navas (76). La reacción de los de la UNAM no terminó de ocurrir sino hasta que el murmullo de la tribuna se transformó en reproche.

La respuesta llegó casi sobre la hora. Herrera cazó un pase retrasado de Guillermo Martínez para batir la portería rival (88) y certificar el segundo empate universitario en el torneo.

Fuente LA JORNADA



