
A 03 de junio del 2025.- México está lleno de riquezas por doquier, por lo que en un medio silvestre podemos encontrar innumerables fuentes de alimentación sana, nutritiva y deliciosa. Uno de esos tesoros, ahora poco conocidos, es el ayatito, una flor comestible que se puede cocinar de una gran cantidad de formas.
Su nombre científico es calochortus barbatus, se trata de una hierba bulbosa, originaria de nuestro país y con diversos nombres regionales. La planta completa puede medir entre 15 cm y un metro, según las condiciones en las que crezca.

La parte inferior del ayatito cuenta con algunas hojas que pueden medir cerca de 60 cm y que sirven como protectoras del tallo. Sin embargo, la parte que sirve para el consumo humano es la bulbosa que de la cual emergen pequeñas y solitarias flores amarillas con tonos rojos o púrpuras ocasionales.
Las flores ayatito tiene forma de campana, pues caen hacia abajo entrecerradas. Cuentan con dos series de tres pétalos intercalados con final en pico. Los pétalos interiores son grandes, anchos y de poco grosor. Los exteriores son más pequeños y gruesos, pues protegen la parte interna.

En caso de maduración, la flor da como fruto una pequeña vaina circular de 2.5 a 5 cm de tamaño, cuyas semillas permiten la reproducción.
Con respecto a la distribución del ayatito en México, la especie es común en las regiones de pastizales del Bajío y su florecimiento ocurren entre agosto y septiembre.
El uso culinario del ayatito depende de las recetas locales, pero en general es empleado del mismo modo que la flor de calabaza. Es decir, el ayatito se puede mezclar con huevo, hacerse como tortas en salsas de chile o relleno de quesadillas. Sin embargo, existen muchas otras formas que pueden usarse de forma novedosa, sirviendo como decoración para ensaladas, platillos o coctelería.
Así que ya sabes, la próxima vez que veas esta planta sabrás que no se trata de maleza, como comúnmente se piensa, sino de una delicioso y saludable alimento.
Fuente: MX DESCONOCIDO




