Víctor Hugo Espíndola detalló que factores meteorológicos, como el incremento en las precipitaciones, pudieron haber aumentado significativamente la masa de los glaciares

Víctor Hugo Espíndola, investigador del instituto de Geofísica de la UNAM, explicó que el origen del sismo de magnitud 5.2, el cual fue registrado por el Servicio Geológico de los Estados Unidos, conocido por sus siglas como USGS, tuvo su origen por la fractura de un lago glaciar, un evento que desencadenó un proceso de fallamiento y desplazamiento de masas terrestres.
En entrevista para el programa «Maca Diario con Maca Carriedo», de Heraldo Radio, el experto señaló que, aunque el análisis del fenómeno debe continuar para comprender a fondo el mecanismo físico, la observación inicial apunta a una ruptura provocada por el desbalance en la región. Este tipo de eventos, aunque distintos a los sismos de subducción a los que la población está habituada, comparten el principio básico de la liberación de energía mediante el movimiento de fallas.
El investigador detalló que factores meteorológicos, como el incremento en las precipitaciones, pudieron haber aumentado significativamente la masa de los glaciares. Este aumento de peso y volumen derivó en un desgarramiento interno bajo las estructuras glaciares, lo que finalmente provocó un colapso.
Un lago glaciar se fracturó y originó un sismo. Recordemos que un sismo ocurre como el efecto de un fallamiento, de una falla, de una ruptura. Cuando se rompe algo y se desplaza uno respecto al otro, se produce esta energía y se produce ese sismo», explicó el académico.

El especialista enfatizó que el sismo debe entenderse como una consecuencia directa de este desequilibrio geológico. La combinación de la masa del glaciar con el agua acumulada generó un flujo de material de grandes dimensiones que recorrió el terreno, afectando las condiciones del entorno.
Puede ser que toda esa masa de ese glaciar sea también por los cambios, por la lluvia, cuestiones meteorológicas, haya aumentado las masas mucho y entonces hay un desgarramiento interno bajo esos glaciares», puntualizó el investigador.
Impacto del fenómeno en el terreno
El proceso de colapso no solo se limitó al movimiento telúrico, sino que también involucró el desplazamiento de grandes cantidades de agua y material sólido. El investigador destacó que el terreno, al encontrarse previamente saturado de humedad, facilitó la formación de una corriente inmensa que arrasó con todo a su paso.
Eso provoca el colapso y junto con agua y todo en todo su viaje, obviamente este va arrasando con todo. Y además un medio que ya está muy húmedo, es lo que origina o puede haber sido lo que originó esta riada, ese río inmenso de material», concluyó el experto.

Por RAÚL MENDOZA



