El Gobierno argentino presentó una protesta formal ante el Reino Unido por los movimientos del buque de guerra británico HMS Medway en las cercanías de las Islas Malvinas, en un contexto marcado por la reciente victoria de la selección argentina sobre Inglaterra en las Semifinales de la Copa del Mundo. La Cancillería confirmó este miércoles que la nota diplomática fue entregada el pasado 13 de julio a la embajada británica en Buenos Aires.
Según el comunicado oficial, Argentina expresó “el más enérgico rechazo” al desplazamiento del patrullero británico, al considerar que realizó tránsito por mar territorial argentino sin la notificación correspondiente. Para el Gobierno, estas maniobras fueron “inconsultas e ilegales” y constituyen una violación de los acuerdos bilaterales vigentes entre ambos países.
El pronunciamiento fue difundido por la Cancillería a través de la red social X y replicado por el canciller Pablo Quirno, quien destacó que la defensa de los intereses nacionales también se lleva adelante mediante la diplomacia.
“En la diplomacia el trabajo no se grita como en los goles, pero nos mueve la misma convicción: el orgullo de ser argentinos y la defensa permanente de nuestros intereses”, escribió el funcionario.
Horas antes, el presidente Javier Milei se refirió tanto al conflicto diplomático como al triunfo deportivo frente a Inglaterra. Durante una entrevista con Radio Mitre, el mandatario pidió no vincular ambos acontecimientos y sostuvo que la cuestión de la soberanía sobre las Islas Malvinas debe abordarse exclusivamente por la vía diplomática.
“No hay que mezclar. Las Malvinas se recuperan con diplomacia sabia y no con gestos de patriotismo baratos”, afirmó Milei, quien además aseguró que su administración ha logrado avances en el plano internacional. En ese sentido, señaló que Argentina consiguió que las Naciones Unidas instaran al Reino Unido a retomar el diálogo sobre la disputa de soberanía, aunque insistió en que el resultado del encuentro deportivo debía interpretarse únicamente como “un partido de futbol”.
La disputa por las Islas Malvinas sigue siendo uno de los principales temas de la política exterior argentina. Ambos países protagonizaron en 1982 un conflicto armado por el archipiélago del Atlántico Sur que dejó un saldo de 649 militares argentinos y 255 británicos fallecidos.
La reivindicación de la soberanía volvió a estar presente durante el encuentro mundialista entre Argentina e Inglaterra, que concluyó con un triunfo albiceleste 2-1.
Tras la clasificación a la Final, que se disputará el próximo domingo 19 de julio frente a España en Nueva Jersey, los jugadores argentinos celebraron desplegando una pancarta con la leyenda “Las Malvinas son Argentinas”, un gesto que reavivó el simbolismo de un reclamo histórico para el país.