Para cuidar nuestro estado de salud se recomienda una vez al año acudir a un chequeo médico general

Una visita al médico puede parecer innecesaria cuando no hay síntomas, pero revisar la presión, medir la glucosa o realizarse estudios preventivos permite detectar enfermedades antes de que avancen. En México, las mujeres de 50 años y más llevan la delantera en este tipo de cuidados, pues acuden más al médico y se realizan con mayor frecuencia pruebas de detección que los hombres.
Los datos fueron presentados durante la exposición de resultados de la Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (ENASEM), que contempla distintas acciones para prevenir y detectar enfermedades entre la población de 50 años y más, como pruebas de hipertensión y diabetes, mediciones de colesterol, así como la vacunación contra influenza, COVID-19 y neumonía.
En el caso de las mujeres también se contemplan la mamografía y la prueba de Papanicolaou, mientras que para los hombres se incluye la detección de cáncer de próstata. Norma Luz Navarro Sandoval, directora de Diseño Conceptual de Encuestas Especiales en Hogares del INEGI, explicó que la diferencia es particularmente visible en algunas pruebas de detección de cáncer.
“Casi 5 de cada 10 mujeres de 50 años y más se realizan mamografías o pruebas de Papanicolaou, mientras que entre los hombres alrededor de 2 de cada 10 se someten a una prueba para detectar cáncer de próstata”, dijo.
Además, la encuesta muestra que durante los últimos 12 meses, 8 de cada 10 mujeres de 50 años y más acudieron al médico, una proporción superior a la registrada entre los hombres. La asistencia al dentista también es más frecuente entre las mujeres, mientras que las diferencias entre ambos sexos son menores cuando se trata de hospitalizaciones y cirugías ambulatorias.

Hipertensión y diabetes entre los padecimientos que afectan más a mujeres
La ENASEM también muestra diferencias en la prevalencia de enfermedades crónicas. En 2024, 37.5 por ciento de las mujeres de 50 a 59 años tenía un diagnóstico de hipertensión, frente a 26.6 por ciento de los hombres del mismo grupo de edad.
La brecha aumenta entre las personas de 60 años y más. En este grupo, 56.2 por ciento de las mujeres tenía hipertensión, es decir, casi 6 de cada 10, mientras que entre los hombres la proporción fue de alrededor de 4 de cada 10.
Además, la diabetes representa otro de los principales desafíos para la salud de la población mexicana. Entre las mujeres de 50 a 59 años, la proporción con diagnóstico pasó de 19.7 por ciento en 2012 a una cifra mayor en 2024, lo que refleja un incremento de esta enfermedad a lo largo del tiempo.
En los hombres también se observa un aumento, aunque la prevalencia registrada permanece por debajo de la de las mujeres.
Menos revisiones pueden significar diagnósticos tardíos
Uno de los puntos señalados por Navarro Sandoval, durante la presentación, es que una menor asistencia a consultas y pruebas médicas puede traducirse en enfermedades que permanecen sin detectar durante más tiempo.
No medir de manera periódica la presión arterial o no realizarse una prueba para detectar diabetes puede retrasar el diagnóstico. Cuando finalmente se identifica la enfermedad, la persona puede presentar complicaciones que afectan su salud y funcionalidad.
Los resultados de la ENASEM muestran así una doble realidad, mientras las mujeres de 50 años y más son quienes recurren con mayor frecuencia a los servicios de salud y a las acciones preventivas, pero también concentran una mayor proporción de diagnósticos de hipertensión y diabetes.

Por SHAMADY OMAÑA



