Empresas les pagan para promover desde comida procesada hasta alcohol: estudio de ONG. El Poder del Consumidor llama al Estado a regular publicidad en redes.

A 29 de abril del 2026.- Casi la totalidad de mensajes en redes sociales dirigidos a niños y adolescentes es publicidad que pasa inadvertida porque se transmite en videos de entretenimiento y por medio de generadores de contenido (influencers) que recomiendan el uso de diferentes productos, alimentos procesados, bebidas azucaradas, incluso alcohólicas, y tabaco.
La organización civil Cultivando Género presentó los resultados del estudio La publicidad que ven y consumen las infancias y adolescencias en redes sociales y las implicaciones de su consumo, en el que confirma que las plataformas digitales y las marcas comerciales aprovechan características individuales, datos personales y vulnerabilidades de estos grupos “para promocionar de forma altamente persuasiva productos que los pone en riesgo”.
Los activistas crearon siete perfiles ficticios de niños y adolescentes, con el objetivo de que redes como Youtube, Pinterest, TikTok, Roblox e Instagram generaran predicciones a partir de la información proporcionada. Luego del seguimiento durante un mes, se identificaron mil 76 contenidos, de los cuales 98.8 por ciento eran publicidad con las características mencionadas.
Se encontró que, desde temprana edad, a las niñas les presentan contenidos que refuerzan inseguridades sobre su imagen mediante la promoción insistente de productos de moda y cuidado personal. En el caso de los niños interesados en videojuegos, se intensifica la publicidad de estos productos, con el riesgo de llevarlos a un consumo adictivo.
Angélica Contreras, integrante de Cultivando Género, resaltó que esta publicidad –altamente personalizada dirigida a población infantil y adolescentes– es “problemática porque refuerza estereotipos y ejerce una influencia manipuladora que puede afectar negativamente su salud, bienestar y desarrollo”.

Afectan capacidad crítica
El engaño en la publicidad difundida por generadores de contenido se explica porque en sus videos muestran productos como si fueran elecciones personales, cuando en realidad reciben un pago de las empresas por esa actividad. Debido a la influencia y admiración que sienten los niños y adolescentes por los influencers, aumenta la efectividad persuasiva de los anuncios y “se reduce la capacidad crítica de las audiencias jóvenes, quienes aún se encuentran en proceso de desarrollo cognitivo y emocional”.
Esta situación se da incluso en perfiles con control parental y en otros casos, pese a la prohibición legal de hacer publicidad personalizada dirigida a menores de edad.
Los algoritmos de las redes sociales utilizan estrategias indirectas como datos obtenidos por medio del comportamiento de navegación y gustos personales de los usuarios.
Frente a este panorama, Javier Zúñiga, abogado de El Poder del Consumidor, afirmó que por estos hallazgos que ratifican la violación de derechos de la infancia y adolescencia, el Estado debe tomar las medidas necesarias para establecer una regulación de la actividades de las agencias publicitarias, las plataformas digitales y los influencers.
Una guía como la que elaboró la Procuraduría Federal del Consumidor en 2023 es insuficiente, como quedó demostrado en la investigación, asegura.
Fuente: LA JORNADA




