Hervir el brócoli puede hacer que pierda parte de su sabor y de sus nutrientes. Una cocinera propone una técnica sencilla con aceite de oliva para lograr una textura más crujiente y un gusto más intenso.

El brócoli es una de las verduras con mayor aporte de vitaminas, fibra y antioxidantes, pero también una de las que más rechazo genera. En muchos hogares termina sobrecocido, con una textura blanda y un sabor amargo que poco tiene que ver con sus características naturales.
La cocinera Cathy Roma, creadora del sitio What Should I Make For…, sostiene que el problema no está en el vegetal, sino en el método de cocción. Según explica, hervir el brócoli hace que pierda parte de sus azúcares naturales y de las vitaminas solubles en agua, además de favorecer la aparición de compuestos que intensifican el sabor amargo.

El método que conserva el sabor y los nutrientes
La especialista recomienda cocinar el brócoli en el horno con aceite de oliva. Al exponerse al calor seco, los azúcares naturales se caramelizan, lo que aporta un sabor ligeramente dulce y una textura crujiente.
Por NICOLÁS SALAS


