
Ciudad de México. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el entorno laboral es clave para detectar conductas de riesgo e intervenir oportunamente en materia de suicidio, aseguró la psicóloga María Eugenia Salgado. Precisó que, conforme a la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (2022), los adultos en edad productiva tuvieron, entre 2017 y 2021, el mayor incremento en la tasa de suicidios.

En vísperas del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora el próximo 10 de septiembre, directivos de ORIENTA, empresa de bienestar organizacional, precisaron que en el país la tasa de mortalidad de los hombres por esta causa casi quintuplica la de las mujeres.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (2024) indica que la tasa de mortalidad por suicidio fue de 11.2 por cada 100 mil hombres y de 2.6 por cada 100 mil mujeres. En cuanto a ideación suicida, 4.5 por ciento de las mujeres reportó haber tenido algún tipo, frente a 2.4 por ciento de los hombres adultos.
En conferencia de prensa, Salgado, directora de Experiencia a Usuarios en ORIENTA y responsable del protocolo de atención a conducta suicida de la firma, llamó a las empresas a establecer protocolos de bienestar integral para prevenir el suicidio.
Apuntó que datos de un análisis realizado por ORIENTA indican que la mayoría de las personas en riesgo de conducta suicida piden ayuda antes de un intento, pero muchas veces no lo hacen a través de un canal de salud mental, sino de cualquier otro servicio de bienestar organizacional al que tienen acceso.
Mayoría pide ayuda antes de un intento
El estudio arrojó también que siete de cada 10 personas atendidas en los Programas de Asistencia a Empleados (PAE) manifestaron pensamientos relacionados con la muerte o con la posibilidad del suicidio sin que existiera un intento previo. Esto significa que la mayoría de las intervenciones ocurre antes de que la conducta suicida alcance sus formas más graves.
Asimismo, entre 21 y 24 por ciento de las personas atendidas hizo uso del programa después de haber realizado un intento, lo que representa una oportunidad para prevenir un nuevo episodio.
Otro hallazgo relevante desafía una idea instalada: a diferencia de otros estudios en los que las mujeres reportan más casos de ideación e intento suicida, los datos de ORIENTA encuentran que hombres y mujeres buscan ayuda por esta causa en porcentajes muy similares, alrededor de 1.7 por ciento de las consultas.
Esto sugiere que una atención accesible, profesional y confidencial puede estar facilitando que los hombres, el grupo con el crecimiento más evidente en la tasa de suicidios, se sientan cómodos al pedir ayuda.

Mabel Cuevas, directora de Operaciones de ORIENTA, añadió que la línea de atención psicológica o de salud mental necesita ser parte de un programa de bienestar integral, con múltiples canales para que las personas puedan pedir ayuda a partir de la preocupación que genera la conducta suicida y antes de que sea demasiado tarde.
José Guerrero, director de Soluciones Empresariales del Instituto del Propósito y Bienestar Integral de Tecmilenio, apuntó que “el trabajo es, para la mayoría de los adultos, el dominio vital más prolongado en el que se persiguen aspiraciones existenciales. Cuando alguien vive su trabajo como un llamado, aporta un sentido de legado y amortigua de manera natural el estrés, la desconexión y los síntomas depresivos”.
Piden protocolos de bienestar integral
Los especialistas subrayaron que México necesita más organizaciones y empresas con protocolos de bienestar integral para prevenir el suicidio, no solo aquellos que atienden la salud mental.
“La compañía basa su postura en el análisis de más de 5 mil casos de conducta suicida atendidos a través de su PAE durante los últimos siete años, lo que la convierte en una de las pocas compañías en la región con evidencia propia y sostenida sobre cómo se manifiesta la conducta suicida en el entorno laboral y lo que las organizaciones pueden hacer para contribuir a su prevención”, aseveraron.
Dijeron que otro hallazgo es que más de la mitad de las personas detectadas con conducta suicida se acercaron al programa de ORIENTA buscando ayuda por otro motivo, como asesoría financiera, legal, de salud, nutricional o incluso veterinaria.
“Ninguna organización (empresa) puede evitar que sus colaboradores (trabajadores) enfrenten crisis personales, deudas, duelos o problemas de salud. Pero sí pueden facilitar herramientas para que cuando eso ocurra, tengan un lugar confiable y profesional al que acudir antes de que la crisis se agrave. Ese es, en el fondo, el papel del bienestar organizacional: no es un beneficio adicional dentro de las prestaciones, es la infraestructura invisible que determina si alguien pide ayuda a tiempo o enfrenta solo su momento más difícil. Una infraestructura que salva vidas”, destacó Cuevas.




