Cuando la columna vertebral pierde estabilidad por enfermedad congénita, degenerativa o fractura provocada por algún accidente, los afectados necesitan una cirugía que, en manos de expertos, se realiza sin complicaciones en 85 por ciento de los casos. Ahora, con la intervención robótica es posible alcanzar la perfección con precisión submilimétrica en la colocación de tornillos e implantes, aseguró José Antonio Soriano Sánchez, primer neurocirujano mexicano en realizar el procedimiento en el país.

La precisión es importante porque equivale a seguridad para los pacientes, que no se les cause algún daño o efecto indeseado por la operación que involucra estructuras que se miden en milímetros, y donde cualquier desviación puede causar lesión neurológica o vascular, entre otras, que son irreversibles.
En entrevista, el especialista y director del Centro de Neurociencias del Hospital Ángeles Health System, comentó que las enfermedades degenerativas de la columna tienen una elevada prevalencia al grado que se les considera una epidemia y para su atención cada vez hay más médicos entrenados.
Señaló que en el país existen 24 escuelas que imparten la subespecialidad de cirugía de columna con aval universitario, 15 de ellas son de la Universidad Nacional Autónoma de México.
El procedimiento quirúrgico de mínima invasión en columna, mencionó, se realiza desde hace más de 20 años en el país, e implica incisiones pequeñas sin lastimar músculos ni ligamentos; respecto de las operaciones abiertas, disminuye el riesgo de infecciones y sangrado, así como el tiempo de recuperación de los pacientes, quienes se levantan y caminan el mismo día, y baja el consumo de medicamentos necesarios.

Los avances tecnológicos han continuado y la primera cirugía robótica de columna de alta precisión en México se realizó el pasado 22 de julio con el equipo Mazor de la empresa Medtronic. Cuenta con programa computacional de planificación del procedimiento, reconocimiento anatómico, plataforma de conexión con el paciente y registro de diferentes modalidades.
Hasta ahora, Soriano Sánchez ha realizado tres intervenciones con éxito.
El galeno, con más de 30 años de experiencia, puntualizó que el sistema de guía robótica de alta precisión está indicada para cualquier enfermedad de la columna que requiera implantes y tornillos, sobre todo para la región toracolumbar (parte baja del tórax y arriba de la cintura).
De acuerdo con cada caso, es posible que se requiera de una cirugía abierta, que también es asistida por el robot, porque, insistió, se logra una alta precisión y seguridad para la colocación de los dispositivos. Esto es así porque se obtienen imágenes tridimensionales de la columna, se planea la cirugía y ya en el quirófano, el especialista tiene la posibilidad de verificar de manera continua el procedimiento y, de ser necesario, realizar ajustes.
Por ahora, el robot para cirugía de columna sólo está disponible en el sector privado, pero Soriano estimó que llegará a todo público, porque es una necesidad y los beneficios son incuestionables para pacientes e instituciones de salud.




