CIUDAD DE MÉXICO

“La música tradicional mexicana, en riesgo de perderse; falta difusión”: Ricardo Gutiérrez, director de la Orquesta Típica García Blanco

A pesar de que México posee gran riqueza musical, pocas personas conocen su patrimonio. Sin interés de la sociedad, este arte corre el riesgo de desaparecer, apuntó en entrevista el director de la Orquesta Típica García Blanco, Ricardo Gutiérrez.

“Es como si fuéramos herederos de una suma millonaria, pero no sabemos de su existencia. Al final, no recibimos nada”. La agrupación a su cargo ofrecerá hoy el concierto ¡Esto es México!, en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris.

El espectáculo busca recaudar fondos para la reapertura de la Casa Escuela de la Música Mexicana –cerrada hace más de 11 años–, la adquisición de instrumentos para la enseñanza y activar el Sistema Nacional de Orquestas Típicas de Música Mexicana.

Tras el primer aniversario del fallecimiento del etnomusicólogo chiapaneco Daniel García Blanco (1929-2008), quien fundó la institución educativa en 1990, y la inminente clausura de las instalaciones, su plantilla docente decidió crear una asociación civil que continuara con la visión del maestro: investigar, preservar y difundir ese arte.

Desde hace 17 años, el Instituto de Música y Tradición García Blanco, enfocado en la población infantil y juvenil, promueve el patrimonio nacional de manera gratuita. No obstante, durante la pandemia, “a fin de sobrevivir, iniciamos con la modalidad en línea para atender a nuestros alumnos”, agregó. Entonces, descubrieron algo “maravilloso”: este tipo de educación les permitía llegar a mayor población.

Esta oportunidad representó a su vez una problemática: en las comunidades rurales, a pesar de que los “niños son sumamente talentosos, con disposición y gusto por la música y las artes, no cuentan con acceso a un instrumento musical”.

Al darse cuenta de que necesitaban apoyo, explicó el director de la orquesta integrada al instituto García Blanco, la organización Músicos sin Fronteras en España recolectó durante dos años guitarras, violines, violonchelos, acordeones y percusiones. “Gracias a esto ya tenemos el primer contenedor (con alrededor de 300 instrumentos) que llegará en diciembre”. Sin embargo, aún necesitan fondos para ingresarlos al país “liberar los impuestos, la aduana”.

Como la Orquesta Típica García Blanco existen al menos otras cuatro: la de la Ciudad de México, fundada en 1884; la Yucalpetén, de Yucatán, creada en 1942; la Jalisco, y la del Estado de Puebla. Estos ensambles, a diferencia del que dirige Ricardo Gutiérrez, “tienen subsidios y apoyos del gobierno”.

Ante esta situación, y para continuar impartiendo clases gratuitas, el Instituto de Música y Tradición García Blanco se sostiene de conciertos, actividades extraordinarias y rifas entre amigos de los 25 profesionistas que forman parte de la plantilla docente, pero, sobre todo, de las donaciones de padres de familia que, organizados en un comité de finanzas, también suelen realizar ventas de comida.

Esta situación, enfatizó Gutiérrez, es agravada por el desconocimiento y la falta de interés en el arte tradicional mexicano. “Sin victimizarnos, tenemos una desventaja en cuanto a apoyos de divulgación respecto de otros géneros o estilos. Las orquestas típicas (que difunden la música que se produce en el país y se clasifica en canción, corrido, son, jarabe y valona) no tiene espacio en televisoras o radiodifusoras. Son contados los medios que voltean a ver las expresiones culturales del pueblo. Nosotros defendemos mucho la música popular por su riqueza literaria, cultural e histórica”.

Agregó que los jóvenes deben conocer y apreciar la herencia artística de su país. “Hacemos un esfuerzo por mostrar que nuestra música es atemporal. Ejemplo de ello es la canción ¿Dónde está mi consentida?, del compositor Chava Flores. La gente no la conoce, se escribió hace muchos años. Pero al día de hoy, en voz de la maestra Eugenia León, la utilizamos como un homenaje. Es una manera de acompañar a las madres buscadoras.

“Con esa producción que acabamos de estrenar demostramos que nuestra música está vigente, ya que incluye temas sociales actuales. Son una aportación muy rica a nuestro pueblo, a nuestras luchas sociales y a los esfuerzos comunitarios.”

Los fondos que recauden con ¡Esto es México! permitirán reabrir y reubicar la Casa Escuela de la Música Mexicana, fundada en el corazón del barrio de Tepito, en la Ciudad de México, que resultó dañada en los terremotos de septiembre de 2017. Con ello, la institución ampliará su margen de cobertura.

Hoy día, los maestros de la asociación García Blanco atienden a cerca de 400 alumnos en línea y, por temporadas, de manera presencial en comunidades de Querétaro, Guerrero, Oaxaca, estado de México y de la capital. En caso de reabrir sus aulas, los músicos podrían beneficiar anualmente a un promedio de 4 mil familias, aseguró Gutiérrez.

Acompañados por el músico Ernesto Anaya, el ballet femenil Chicome Yoacihuatl y por algunos de sus estudiantes, los 25 docentes, integrantes de la Orquesta Típica García Blanco, se presentarán hoy en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris (Donceles 36) a las 19 horas.

Por Eder Torres

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