
A 04 de marzo del 2024.- El único mecanuscrito original que existe en Iberoamérica de la novela “Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez, el cual posee correcciones autógrafas del escritor fue inscrito en el Programa Memoria del Mundo de la UNESCO como parte de la convocatoria 2023. Esta obra de alto valor cultural puede apreciarse en la sala 4 de Museo Soumaya-Plaza Carso.
Se trata del mecanuscrito final en excelente estado de conservación, único en Iberoamérica. Éste posee las correcciones que se hicieron a “Cien años de soledad” entre 1965 y 1966, y que dan cuenta de la minuciosidad con la que el autor daba vida a sus textos.


Las correcciones en el documento son en general, según el recinto cultural, notas argumentales y correcciones de estilo. Sin embargo, existen algunas páginas en las que, por ejemplo, se suprimió un párrafo entero, en otras alguna línea, en algunas más solo un par de palabras y otras en las que se cambió alguna palabra por un sinónimo o por otra palabra relacionada.
O bien, en otras páginas se suprimieron los saltos de línea, mientras que las correcciones ortográficas y las palabras añadidas son los tipos de cambio menos frecuentes.
De acuerdo con Museo Soumaya, al revisar con atención el documento, también es posible descifrar entre los tachados, las palabras originales que el propio García Márquez modificó o eliminó.
Un ejemplo de esto es el de la foja 2, que corresponde con el registro de inventario de Fundación Carlos Slim, “h57448bm“, el cual además de unir dos párrafos y corregir la minúscula de la palabra “marzo”, presenta el cambio de nombre que el escritor decidió hacer a su protagonista, pasando de “José Buendía” a “José Arcadio Buendía”.
La inscripción de este importante documento a uno de los fondos de salvaguarda y conservación del patrimonio documental de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO por sus siglas en inglés), fue posible después de haber sido sometido al estricto veredicto del Programa.
La historia del mecanuscrito de “Cien años de soledad”
“En repetidas ocasiones el autor señaló haber decidido destruir el original [de su novela] corregido a mano, debido a que deseaba ocultar lo que llamó sus trucos de carpintería, es decir, aquella forma personal que tuvo de revisar el texto inicial para detallarlo, modificarlo, corregirlo y reestructurarlo. Sin embargo, estaba consciente de las copias que había hecho para compartirlas con personas cercanas, y que eran las únicas que existían”, indicó Museo Soumaya en un comunicado de prensa.

Se trataba de cuatro copias del escrito, adicionales al original destruido, que fueron compartidas con personas cercanas. Una de ellas fue la que envió a Editorial Sudamericana; la de refuerzo que personalmente llevó Álvaro Mutis a Buenos Aires; la que leyeron sus amigos en México; y la que leyeron sus amigos en Colombia.
Sin embargo, según el artículo de Dasso Saldívar publicado en el diario El País el 21 de septiembre de 2001y retomado por Museo Soumaya, “en realidad, las copias fueron cinco, de las cuales se sabe que se conservan dos: la que tiene Patricia Cepeda en Barranquilla y la que conserva Emmanuel Carballo en México”.
En el caso de la copia de Carballo, ésta fue producto de un obsequio de García Márquez como muestra de agradecimiento. Dicho documento fue heredado por Carballo a su hijo Emmanuel Carballo Villaseñor, quien posteriormente lo vendió y fue adquirido por Guillermo Tovar de Teresa, quien lo mantuvo en su recámara de la casa de Valladolid 52 en la colonia Roma, que desde 2018 es sede de Museo Soumaya.
¿Qué es el Programa Memoria del Mundo?
El Programa Memoria del Mundo surgió en 1992 a raíz de la preocupación por el patrimonio documental y su vulnerabilidad durante los conflictos bélicos, así como desastres naturales.
Todos los objetos de papel, materiales diversos o soportes digitales, con contenidos históricos, artísticos, culturales, así como sus soportes, son a los que esta iniciativa dedica esfuerzos para alentar su conservación y visibilidad. Su pérdida se traduciría en resquebrajamientos de nuestras identidades colectivas y el empobrecimiento de la historia local, nacional y mundial.
Estos documentos pueden ser manuscritos en códice, impresos, sonoros, cartográficos, fílmicos y fotográficos, ya sean en formato digital desde su origen o hasta ser convertidos para su conservación.
El director de la UNESCO, Federico Mayor Zaragoza, fue el encargado de iniciar con el programa y promover la salvaguardia del patrimonio documental, generando consciencia transversalmente en gobiernos e instituciones.
En 1997 se realizaron los primeros registros, entre los que destacan:
- The Sarajevo Haggadah, manuscrito iluminado de 1350 con el texto que se lee durante Pésaj
- El Acta del Congreso de Viena (1815)
- Los Códices del marquesado del Valle de Oaxaca (siglo XVI)
- La Biblia de Gutenberg (c 1455)
- La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789)
Actualmente, el programa cuenta con más de 500 registros en todo el mundo.
Fuente: UNO TV




