La tragedia ha sacudido al «Gran Circo» a solamente unas escasas fechas más para concluir la temporada 2026, ya asegurada por el piloto Kimi Antonelli.

Luto en el automovilismo. La estrella legendaria de la escudería Williams dentro de la Fórmula 1, Alan Jones, ha fallecido esta mañana a la edad de 80 años, luego de una destacada trayectoria que lo llevó a la obtención de múltiples glorias dentro de la industria.
Fue a través de un comunicado en sus redes sociales que el propio «Gran Circo» anunció el deceso de quien fuera el Campeón Mundial de Pilotos en la temporada 1980, además de uno de los rostros más reconocidos dentro de la industria gracias a su habilidad tras el volante y a su estilo frío frente a las cámaras.
«Jonesy», oriundo de Australia, partió tras una breve enfermedad no especificada por la familia que le queda, entre sus seis hijos y su esposa Amanda Butler-Davis, quien decidió dedicarle unas palabras para compartir detalles de lo acontecido, pero sobre todo, para despedir al amor de su vida.
Alan dedicó su vida al automovilismo, construyendo un legado que perdurará a través de las incontables personas que tocó en el camino. A través de sus logros, pasión e inconfundible carácter, tanto dentro como fuera de la pista, Alan dejó una huella imborrable en el deporte, tanto a nivel nacional como en todo el globo.
Un legado innegable
Sus comentarios hechos para la cadena australiana ABC buscan encapsular la trayectoria del corredor, quien hizo su primera aparición en la máxima categoría del deporte en el Gran Premio de España 1975, entonces bajo los colores del ahora extinto equipo Hesketh, antes de dar el gran salto al proyecto liderado por Frank Williams.

Su hazaña en la campaña del ’80 lo hizo pasar a la historia como el primero en ganar bajo la bandera de la escuadra. Irónicamente, también es el último competidor nacido en Oceanía que conquistó la gloria, listado que solamente se conforma por su nombre y por el del tricampeón y compatriota suyo, Jack Brabham.
Reconocer a un grande
Quien ya expresó sus condolencias es el presidente y CEO y de la F1, Stefano Domenicali. A través de un mensaje en la cuenta de Instagram oficial, no tuvo más que rendirse ante el ganador de doce Grandes Premios, entre su trofeo en Austria 1977 y Las Vegas 1981.
Más allá de sus logros dentro de la pista, Alan será recordado por su carácter, su pasión y por la duradera huella que ha dejado en la Fórmula 1.
También ha sido la cuenta de Atlassian Williams Team la que ha publicado sus propios decires para quien bien podría ser su máxima leyenda. Además, han expresado su apoyo tanto para los familiares que le quedan en vida, así como también todas las amistades cercanas.
Él colocó la vara de medir para los campeones de Williams. un rápido e intransigente corredor con una mentalidad retadora que amó el automovilismo y dedicó su vida a ello.




