Alrededor de 1 de cada 10 pacientes sufre algún daño durante la atención sanitaria, y cerca de la mitad de estos eventos podrían prevenirse, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS)

El riesgo adquiere especial relevancia entre las personas que viven con enfermedades no transmisibles (ENT), quienes requieren atención médica durante periodos prolongados o incluso durante toda su vida.
Este 17 de septiembre, Día Mundial de la Seguridad del Paciente, la OMS centra la conmemoración de 2026 en la “Atención segura para las enfermedades no transmisibles”, bajo el lema “Atención segura durante toda la vida”.
Especialistas señalan que las enfermedades no transmisibles, entre ellas las cardiovasculares, el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas y la diabetes, representan una de las principales cargas para los sistemas de salud. Según la OMS, este grupo de padecimientos está relacionado con aproximadamente el 75 por ciento de las muertes a nivel mundial.
La atención médica también puede implicar riesgos
El organismo advierte que, para una persona con una enfermedad crónica, la atención médica no se limita a una consulta. A lo largo del tiempo, dependiendo de la enfermedad, puede involucrar distintos especialistas, medicamentos, estudios, procedimientos y cambios de tratamiento.
Cada uno de estos momentos representa una oportunidad para mejorar la atención, pero también puede convertirse en un punto de riesgo si existe una falla en la comunicación, una indicación incorrecta, problemas en la continuidad del tratamiento o falta de coordinación entre los servicios de salud.
Cabe mencionar que, en México, 83 por ciento confía en su médico como una de las principales fuentes para tomar decisiones relacionadas con su salud, de acuerdo con el Edelman Trust Barometer 2026: Confianza y Salud.
Por ello, el Instituto Nacional de Geriatría explica que la seguridad del paciente debe estar presente en todo el proceso, desde la prevención y detección temprana hasta el diagnóstico, tratamiento y seguimiento.

Entre los aspectos que deben considerarse se encuentran:
- Prevención y detección oportuna de enfermedades
- Diagnósticos seguros y adecuados
- Uso correcto y seguro de medicamentos
- Coordinación entre médicos, especialistas y distintos niveles de atención
- Seguimiento oportuno y adecuado de los pacientes
- Información suficiente para favorecer el autocuidado
- Participación de pacientes, familiares y cuidadores en las decisiones sobre la atención
- Tecnología, otro elemento de la atención segura
Tecnología gana terreno en el sector salud
Tomando en cuenta que, según datos del Edelman Trust Barometer 2026: Confianza y Salud, 33 por ciento de los mexicanos ya utiliza inteligencia artificial para atender dudas relacionadas con su salud, desde consultas sobre sueño, ejercicio y nutrición hasta la búsqueda de respuestas inmediatas sobre su bienestar.
Expertos coinciden que la transformación digital también puede contribuir a reducir riesgos en la atención médica. Las herramientas tecnológicas pueden facilitar el acceso a información clínica, mejorar el seguimiento de los pacientes, favorecer la comunicación entre profesionales y apoyar la toma de decisiones.
Sin embargo, su incorporación debe considerar aspectos como la calidad de la información, seguridad, privacidad de los datos, interoperabilidad y equidad en el acceso, además de mantener a las personas en el centro de la atención.

Por SHAMADY OMAÑA



