El superávit histórico de México con Estados Unidos responde a una integración productiva profunda, impulsada por el T-MEC y la necesidad de reducir la dependencia comercial con China

El investigador y académico de la Universidad Nacional Autónoma de México y del Instituto Nacional de Administración Pública, Luis Miguel Martínez Anzures, analizó el reciente déficit comercial récord que Estados Unidos mantiene con México. Durante el mes de julio, el intercambio bilateral alcanzó cifras históricas, posicionando a México como el principal socio comercial de la nación estadounidense, superando a países como Vietnam, Taiwán y China.
«Efectivamente, creo que el elevado déficit comercial que mantiene Estados Unidos con México es precisamente uno de los temas más críticos de Donald Trump».
De acuerdo con el especialista, el superávit mexicano de 26,310 millones de dólares en julio fue impulsado por exportaciones que sumaron 60,550 millones de dólares. Este dinamismo no es unilateral, ya que México también se consolidó como el principal destino de las exportaciones estadounidenses, importando mercancías por un valor de 34,000 millones de dólares.
Desafíos del comercio bilateral: valor agregado, empleo e integración regional
Martínez Anzures enfatizó que esta relación debe entenderse como una integración productiva profunda y un reacomodo geoeconómico, más que como una señal de fortaleza o debilidad de alguna de las partes.

«No se trata de un saldo contable de comercio. Yo creo que aquí lo que hay que ver cuáles son las tres principales causas de esto».
El académico identificó tres factores fundamentales que explican este fenómeno: la proximidad geográfica, la arquitectura institucional consolidada desde el Tratado de Libre Comercio de América del Norte y actualizada mediante el T-MEC, y la estrategia estadounidense para reducir su dependencia de China y proveedores lejanos.
«El superávit de México frente a Estados Unidos evidencia un éxito exportador mexicano y una creciente centralidad en América del Norte».
¿Cómo puede mejorar el comercio entre México y Estados Unidos?
El reto para México, según el investigador, consiste en transformar este volumen exportador en un mayor valor agregado nacional, mediante la creación de empleos formales mejor remunerados, el fortalecimiento de proveedores locales y el impulso a la innovación tecnológica.
Martínez Anzures advirtió que gran parte de la planta exportadora mexicana está vinculada a corporaciones estadounidenses que dependen de cadenas de suministro integradas, lo que hace compleja cualquier modificación abrupta en la relación comercial.
Ante este escenario, el especialista subrayó la necesidad de construir una integración más competitiva, equilibrada y resiliente que brinde seguridad jurídica a la inversión y evite que las tensiones políticas contaminen la relación bilateral.

Por MATÍAS DOMÍNGUEZ



