El sombrero tancoqueño es el sombrero que utilizan campesinos y otros habitantes del campo mexicano. Su origen se encuentra en la Huasteca Veracruzana.

A 08 de julio del 2025.- Los habitantes de México se han caracterizado, desde la Colonia hasta la actualidad, por hacer un uso amplio de los sombreros. Si bien desde mediados del siglo XX se ha abandonado esta costumbre en las ciudades, en el campo continúa arraigada. Y es que para las labores bajo el Sol, como el trabajo de la tierra, es un accesorio vital. Sin lugar a dudas, hoy en día el modelo más famoso es el sombrero tancoqueño, el cual nació en la Huasteca Veracruzana.

El origen huasteco del sombrero tancoqueño
Fue durante la era virreinal cuando nació el sombrero tancoqueño, en la región huasteca que corresponde al actual estado de Veracruz. De hecho, su nombre es el gentilicio de la población donde se sigue manufacturando esta importante prenda, Tancoco, cabecera del municipio homónimo en tierras veracruzanas. Y a su vez, el topónimo del lugar deriva de la palabra teenek, el nombre con el que se llaman a sí mismos los huastecos.

La tradición de la palma real
Es así que, en el municipio de Tancoco, desde hace siglos se produce el sombrero tancoqueño. Su baja copa y alas cortas hacen que no sea difícil de transportar. Evidentemente, el moldeado de este sombrero ha sufrido varios cambios a lo largo de la historia. Sin embargo, el principio general de su fabricación es prácticamente el mismo que el de la época colonial. Todo esto forma parte de la gran tradición del trabajo con la palma real en la Huasteca Veracruzana.

Las hojas de la palma real (Sabal mexicana) poseen cualidades térmicas e impermeables que los huastecos han aprovechado por siglos. Desde la época prehispánica las han empleado para cubrir los techos de sus hogares, asegurando no solo sombra y frescor, sino también protección contra la lluvia. La amplia diversidad para usar este material vegetal fue lo que originó los tres actuales tipos de sombreros de palma huastecos, entre ellos el tancoqueño.

La relevancia de la elaboración del sombrero tancoqueño
El trabajo manual es la base para hacer los sombreros tancoqueños. Para ello se entretejen tiras de hoja palma real sobre un molde (usualmente un armazón cónico de madera o metal) para darle forma; después se amarran de forma apretada y ordenada para asegurar su resistencia. Es así que, gracias a este proceso, las capas de tiras del sombrero hacen que el agua y los rayos solares escurran por la superficie de sus alas.
Por ello el sombrero tancoqueño no es un simple sombrero; expresa por sí mismo un largo proceso histórico y cultural, donde la relación de los huastecos con la naturaleza ha sido fundamental para desarrollar un conocimiento ancestral. Por otra parte, su tamaño, comodidad y versatilidad hicieron que a lo largo del siglo XX este accesorio sustituyera a los sombreros de ala ancha a lo largo de todo el país. Desde el sur hasta el norte, esta tradicional visera es empleada por la gente que se dedica a la tierra, a la ganadería, entre otras labores. El sombrero tancoqueño dejó de ser una prenda regional y se transformó en el símbolo del campesinado nacional.

Fuente: MX DESCONOCIDO




