Casi una tercera parte de los pequeños comerciantes señala a este tipo de establecimientos como la principal afectación a su negocio, a lo que se suma la competencia desleal por falta de créditos y la piratería

Las tiendas de conveniencia, como los Oxxo, se han vuelto la principal amenaza para las tienditas del país, junto con la competencia desleal, el contrabando y piratería, incluso por encima de la inseguridad.
De acuerdo con la más reciente Encuesta de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), 29.1 por ciento de los pequeños comerciantes del país señalan a la “competencia desleal” de este tipo de establecimientos como la principal afectación a su negocio.
Cuauhtémoc Rivera, presidente de la ANPEC, explicó que además de estas tiendas de conveniencia están los supermercados ya que, dijo, estos canales modernos tienen ventajas comerciales con las que no cuentan las tiendas tradicionales.
El directivo recordó que durante años voces de la industria han señalado que la apertura de un establecimiento de autoservicio conlleva, normalmente, el cierre de hasta ocho tienditas alrededor.
No obstante, refirió que la presencia de estas tiendas sigue siendo mínima frente a los pequeños comercios, ya que hay unos 34 mil contra 1.2 millones de tienditas que están en el interior de todas las colonias en el país.
Otra de las dificultades de la tiendas tradicionales es la falta de crédito blando que, dijo, si tiene el canal moderno, como los supermercados y las tiendas de autoservicio.

“Pero más que eso, lo que también termina afectando mucho más es el contrabando y la piratería. Lo vimos ahora en el mundial con la venta de playeras y lo vemos con los cigarros pirata que cuestan 15 o 25 pesos la cajetilla cuando una legal está en 122 pesos”, añadió.
La inseguridad, que incluye delitos como robo y extorsión, es la cuarta preocupación para los pequeños comercios, con 11.6 por ciento de las menciones.
Según el reporte, los tenderos consideran que el principal problema para el país es la inseguridad, seguida de la inflación y la corrupción.
Rivera destacó que el incremento en los precios modificó el consumo de las familias mexicanas, las cuales redujeron la compra de comida enlatada, embutidos, dulces, botanas, pan de caja, cigarros y lácteos.
De dichos productos, los cigarros, botanas, embutidos y lácteos están entre los productos que tuvieron mayor alza en precios, como parte de un efecto dominó causado por un ajuste al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) este año.
Según la encuesta, 37.2 por ciento de las tienditas en el país ha visto una disminución en ventas derivado de la inflación y porque ya no les alcanza para comprar lo mismo que antes.
El presidente de la ANPEC anticipó que el cierre de 2026 será complicado para las tienditas debido a la inflación, la inseguridad, el contrabando y la falta de certidumbre.




