
La tecnología podría tener aplicaciones contra enfermedades como el párkinson, el alzhéimer, la epilepsia y la esclerosis múltiple, además de padecimientos oncológicos.

La posibilidad de llevar medicamentos directamente a las zonas afectadas por enfermedades neurológicas y tumores cancerosos podría mejorar los tratamientos actuales. Con ese objetivo, científicos del Centro de Nanociencias y Nanotecnología (CNyN) de la UNAM desarrollan nanovehículos experimentales capaces de transportar fármacos y protegerlos hasta llegar a su destino.
El principal reto, de acuerdo con especialistas de la UNAM, es la barrera hematoencefálica, una estructura que protege al cerebro e impide el paso de la mayoría de las sustancias. De acuerdo con Rafael Vázquez Duhalt, investigador del CNyN, únicamente entre 0.2 y 2 por ciento de los medicamentos administrados logra ingresar a este órgano.
Para superar esta limitación, el equipo utiliza partículas de entre 20 y 60 nanómetros elaboradas a partir de virus vegetales y bacteriófagos, cuyo material genético infeccioso se retira y sustituye por sustancias terapéuticas. La cubierta proteica protege los fármacos de la degradación, mientras que su superficie puede modificarse para favorecer su llegada a tejidos específicos.
La tecnología podría tener aplicaciones contra enfermedades como el párkinson, el alzhéimer, la epilepsia y la esclerosis múltiple, además de padecimientos oncológicos.
En el caso del cáncer, los investigadores buscan concentrar los medicamentos y las enzimas necesarias para activarlos directamente en los tumores. Esto permitiría reducir la exposición de los tejidos sanos a sustancias tóxicas y enfrentar mecanismos de resistencia a las terapias.

Rubén Darío Cadena Nava, integrante del equipo, señala que en pruebas experimentales se ha conseguido reducir la cantidad de algunos medicamentos hasta una sexta parte de la dosis utilizada, mientras que el tamaño de los tumores disminuyó 50 por ciento.
Otra línea de investigación explora la terapia fotodinámica, que emplea moléculas sensibles a la luz para generar sustancias capaces de destruir células cancerosas. Los científicos observaron que, al utilizar puntos cuánticos de carbono activados con luz infrarroja, es posible eliminarlas en aproximadamente cinco minutos, aunque estos resultados corresponden a condiciones experimentales.
La investigación todavía se encuentra en una etapa temprana. Según Kanchan Chauhan, jefa del Departamento de Bionanotecnología, la mayoría de los estudios se ha realizado in vitro y el equipo comenzará a evaluar los nanovehículos en animales.
El proyecto cuenta con dos patentes nacionales y una internacional. Sin embargo, antes de considerar su aplicación clínica, será necesario comprobar su seguridad, reproducibilidad y viabilidad de producción a gran escala, además de conseguir financiamiento para futuras pruebas en humanos.

Por SHAMADY OMAÑA



